miércoles, 31 de diciembre de 2014

Será....



Será que hay palabras que nunca he conseguido integrar y asimilar, tales como prohibido, nunca, imposible, fin… Serás que soy más del punto seguido, de finales abiertos o del continuará. Será que mi vida funciona a ciclos y que de tanto en tanto invento un nuevo comienzo pero siempre procurando dejar un pequeño resquicio para que pueda pasar lo importante de lo que dejo atrás. Será que una vida en constante cambio de ciudades, de paisajes y de personas necesita puntos de anclaje donde poder regresar en busca de mi identidad, alguien a quién poder contar tanto cambio y que me recuerde la esencia de lo que siempre he sido y soy. Será …

domingo, 21 de diciembre de 2014

Anclajes



Esas multitudes que me habitan que ahora viven apacibles inmersas en una vida sencilla, espartana, minimalista… Rodeadas de montes solitarios o a orillas del mar para compensar el empacho de cemento y multitudes a que han sido sometidas estos años, esas mismas que viven con la nariz metida en un libro, devorando insaciablemente uno tras otro en un baile continuo de historias y autores, esas mismas que ahora recobran lo que significa el calorcito familiar y el cariño de los colegas esparcidos por toda la geografía y son felices con las cosas sencillas o habituales para muchos otros y tan infrecuentes para mí. Esas que se reconfortan recuperando del pasado olores, sensaciones, lugares y tradiciones que componen mi identidad. Esas que acallan a esa infinitesimal parte rebelde que aún consigue que siga sin peinarme, sin usar artilugios tales como relojes o paraguas, o sin aceptar muchas cosas que nos venden como "normales". Y es esa minúscula y ya casi inexistente parte la que te debe anclar absurdamente ahí en mi memoria, la que decide los días normales como otros cualquiera el ir a cierto correo siempre vacío, por si alguna  extraña alineación de planetas hace que aparezca en él algún regalo en forma de poema, fragmento literario o similares que le alegren el día o la existencia, la misma a la que abuchea el resto cuando altera la tranquilidad persistiendo en creer en los sueños, en las casualidades, o en realidades inexistentes, esa que no se entera de que todos los cuentos, por enriquecedores que sean,  acaban con la palabra fin.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Cuentos de hadas



Vale, lo mismo he dejado por el camino una parte de esa prima alocada que conociste, y sí, lo mismo la prosaicidad ha ocupado parte del espacio en detrimento de la poesía, lo admito. Justamente estoy leyendo el Diario de invierno de Paul Auster, y al llegar a la parte en que conoce a su mujer, casualmente un 23 de febrero, y leer que iniciaron un ritual de leerse cuentos de hadas el uno al otro, ahí apareciste con una sonrisa burlona como no podía esperar menos. Bien, puede que nadie me lea cuentos de hadas, y menos aún me los escriba ya, y lo que es más lamentable tampoco yo los escribo ¿y? Lo mismo ahora prefiero algo de tranquilidad, algo de esa dulce rutina que tanto me sulfuraba, seguramente porque nunca he podido saber su verdadero significado. Que sí, que está muy bien una vida de cambios continuos, el conocer tanta gente, tantos lugares y formas de entender la vida, la de anécdotas que tengo para contar en mi inexistente libro de desmemorias, pero  joder  primo, te aseguro que todo eso cansa y mucho. Vale, sí, he tenido momentos sublimes, no lo niego, pero ello ha conllevado también unas caídas estrepitosas de las que no siempre he conseguido levantarme tan airosamente como me hubiera gustado y ahora aunque mi historia peque de cierta monotonía y haya perdido un algo de pasión por las cosas, vivo sin tanto sobresalto emocional y aunque solo sea por variar un poco, se agradece. Así que hazme el favor de hacerte el distraído, y para ya de recordarme que lo mismo hace tiempo tenía otras aspiraciones y otras metas, ya te sabes la frase de Whitman de memoria, esa misma que te copie tantas veces, las de las multitudes y contradicciones que contenemos.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Absurdeces



Pese a que absurdo ha sido todo siempre. Vale que cuando apareciste en mi vida realmente lo estaba necesitando acuciantemente y me hiciste un gran favor,  fue una gran sacudida y gracias a ella puse fin a la equivocación tan grande en donde me había metido, encauce el rumbo y  me zambullí en mi nueva vida. Hasta aquí todo bien, lo que fue absurdo es haberte mantenido ahí una vez que corregí la dirección y lo que quería ser, aunque seguramente te usaba como recordatorio de mi nueva percepción de las cosas. Así, que al darme cuenta enseguida de que me había equivocado en alguna decisión, que me había dejado llevar por cantos de sirenas que poco o nada me aportaban, también agradecí el que estuvieras y cargaras con mis cuartos, mis horas, mis noches y demás desastres.  Luego naturalmente desapareciste sin estruendo y así has permanecido. Por eso no consigo encajar que ahora que al fin he vuelto a reorganizar mi vida, esté en  casa después de tantos años, viva rodeada de gente de la que me apetece estar rodeada, aparezcas así de repente y de forma tan insistente, descarada y machacona. Y no hago más que preguntarme ¿para qué? No tiene el mínimo de los sentidos ¿o sí?

sábado, 6 de diciembre de 2014

La parte poética



Y realmente estoy aprendiendo a que me la sople todo, por eso pese a lo ridículo de la situación escribo esto para alguien que nunca va a leerlo, y seguramente por ello también,  acabaré desquiciada recordando sin querer hacerlo una realidad fragmentada de ti, porque siempre hubo una sutil barrera en lo que compartíamos, como bien decías, había cosas que no tenían cabida en nuestro particular Nunca Jamás ni falta que hacían, con lo cual solo se filtraba lo que queríamos que atravesase el tamiz, como las mañanas de domingo, las casualidades, las cigüeñas… la parte poética y en mi caso, la parte que ocultaba a todos los demás. Y quizás por eso, la opción de encontrarte por casualidad, cuando pasee por tu desierto que más pesaba era el No. Tenía miedo que al ver el conjunto completo, todo se diluyera y acabase por darme cuenta que la distorsión de tu imagen era tal, que lo que siempre he guardado como algo fuera de lo normal, se convirtiera en algo de lo más mediocre, vulgar y absurdo.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Imágenes reflejadas



Ese otro yo que fui aprendiendo a redescubrir a la vez que salía del encefalograma plano en el que me había sumido yo misma. Me gustaba esa imagen de mi que hacía tanto había escondido y que contigo pudo ver de nuevo la luz y aumentar y crecer… Al final somos esas imágenes que reflejamos en los demás y esta claro que la imagen que reflejaba yo de ti era la más  previsible que acabara relegada en el olvido y que fuera totalmente prescindible y desechable. Te imagino ahora, en el improbable caso de que alguien te hablara de mi, pensando un rato, buscando ahí en la niebla y contestando “ah si, es verdad, algo me suena que hace tiempo conocí a alguien…” olvidándote de ello al instante mientras sigues a tus cosas.  Eso sería lo lógico en mi caso también si alguien me hablase de ti, pero ya sabemos que en mi caso la  lógica es algo que tengo casi sin estrenar, siempre me ha perdido mi lado sentimental por más que lo intente disfrazar bajo mil capas de borderío e ironía,  y esa pose de me la sopla todo...

jueves, 4 de diciembre de 2014

Poses adquiridas



Esos protocolos, fórmulas y formulismos que siguen sacándome de quicio, que solo los practico cuando es estrictamente necesario por exigencias de guión, que además se me nota demasiado que son  forzados, pero no suelo sacarlos a pasear con la gente que me importa. Prefiero que alguien se haga el despistado al verme, o me deje a mi hacerme la despistada, que no venga y se acerque a preguntarme: “¿Qué tal? Me alegro de verte” Cuando le interesa poco y menos como estoy y menos aún se alegra de verme, lo mismo que yo a él seguramente. Y quién realmente se alegra de verme o yo a él, no necesita ese trámite, se nota sin decir nada. Quizá por eso sigas persistiendo en mi memoria, porque una vez despojado de formulismos, de poses adquiridas y de esa querencia a seguir el guión que interpretamos para cubrir exigencias ajenas, y dejamos solo lo espontáneo y la esencia,  descubrí a mi alter ego, a ese otro yo que quise haber sido y empecé a descubrir y ser, ese otro yo que me descubrió más de mi misma en tan poco tiempo que lo que yo hubiera tardado en descubrir años, ese otro yo…

martes, 2 de diciembre de 2014

Mi norte y yo



Página en blanco que curiosamente escribo con la vuelta a mis orígenes, con paseos por esas calles que ya se han hecho habituales como si los 22 años de distancia no hubieran ocurrido nunca. En un ensamblaje perfecto entre lo que la ciudad y yo fuimos y lo que somos ahora y es que siempre nos hemos entendido muy bien mi norte y yo. Por fin me vuelvo a sentir en casa tras tanto tiempo de desarraigo. Quizá ese mismo desarraigo sea el que me haya producido el  aferrarme a lo entrañable y conocido como tabla salvavidas para momentos de gran tormenta, y quizá sea por eso que cuando creo que ya te he quitado de mi memoria de repente escuche una voz en mi conciencia “joder Li, sujeta los caballos que se te desbocan” o similares.. Sí,  ya sé, la abrupta y salvaje era yo, tú habitualmente el que guardaba las formas y  protocolos…

viernes, 28 de noviembre de 2014

Día libre



¿O será que a veces es mejor no saber? Creo que el exceso de información es contraproducente, nos enseñan a querer saber de todo y cuanto más sepas mejor, cuando opino que al igual que Sócrates, mejor saber que no se sabe nada, porque el saber  si ocupa lugar y mucho y nos condiciona y jode la vida en vez de solucionárnosla como nos hacen creer.  Que decir del exceso de recuerdos, tener la mente llena de pasado no conduce a ningún sitio que no sea a lastrarnos el presente, así que hoy te concedo día libre, te dejo pagada una botella de reserva especial de tío Jack (Daniel´s como siempre) en ese bar onírico que ya nunca frecuento y entretente allí un rato con el camarero, mientras yo intento avanzar un poquito poniendo de nuevo distancia entre nunca fue, nunca es, nunca será y disfruto de las nuevas compañías y del paisaje e intento enfrentarme a una página en blanco, no a una tan manoseada de tanto  releerla…

jueves, 27 de noviembre de 2014

Tantas piezas



Puzzle que no es tan sencillo ir completando, porque no tienes referencia, no tienes donde mirar la imagen completa para ayudarte a hacerlo, así que lo único que requiere es paciencia e ir probando. A veces hay piezas que quieres que encajen donde tu crees y te empeñas y haces lo imposible por que el lugar que eliges sea su sitio, hasta que llega una pieza nueva y te das cuenta de que ese puesto encaja más con la nueva y vuelta a probar. A veces tienes la vista desencajada y solo con perspectiva consigues perfilar donde iban unas piezas que parecían sobrar y no encajar en ningún lado y de repente ves su sitio exacto y dan significado y forma a todo lo de alrededor. Tantas piezas… tantas por colocar aún, tantas nuevas por recopilar, tantas que habrá que mover y darles un nuevo destino y entre tantas piezas la tuya, que no quiere quedarse quieta donde le corresponde y no conforme con eso, se empeña en empujar a otras que ya estaban bien colocadas montando un caos y un torbellino que complica todo. ¿O será que lo facilita mostrándome que el puzzle cambia continuamente de forma y la imagen nunca es igual? ¿O será que la que cambia vertiginosamente soy yo y no comprendo esa imagen tan estática? ¿O será….

martes, 25 de noviembre de 2014

Un ying yang amarillo y azul



Yo lo que quiero es vivir completamente, con todas mis partes. Nada de eso que dice la gente de recordar solo lo bueno o vivir solo situaciones agradables, como poder comparar? O como poder mejorar? De esa forma viviría una vida parcial y fragmentada, y yo la quiero entera, con mis horas y mis deshoras, con mis miedos y mis corajes, con mis amores y desamores y así todas las dualidades posibles… Es todo el conjunto y no solo lo que yo seleccionaría de él. Y para conocerme me voy mirando en el espejo de los demás y siempre me gustó lo que reflejaba el tuyo de mí, al igual que otros pocos que me han rodeado, como me decía el Otro, yo siempre he tenido mi público. Pero tampoco puedo olvidarme de los espejos menos brillantes o que me envían una imagen menos pulida, esa también soy yo. Y no es que yo cambie lo que soy con cada cual que me encuentro, es que cada cual que me encuentro proyecta sobre mí aquello que quiere potenciar o que elige ver y a mi solo me queda juntar cada fragmento y armar el puzzle…

domingo, 23 de noviembre de 2014

Lo que siempre he sabido



No hay titubeo alguno en reconocer lo que siempre he sabido e intuido, claro está que la respuesta y lo que sé me lo guardo celosamente solo para mí porque es a la única que le interesa saberlo y a la única a la que le sirve y entiende la respuesta. Es a mi a quién me toca integrarlo como parte de mí, sabiendo que en esas multitudes que me desgobiernan hay una que se mira a través de ti, que siente las cosas a través tuyo y que vive de poesía, casualidades y tantas cosas que aprendí. Pero sabiendo que hay muchas más, que todas juntas conformar la totalidad y que no puedo olvidarme de ninguna de ellas o siempre viviría parcialmente. Y no es así como quiero vivir…

viernes, 21 de noviembre de 2014

De preguntas y respuestas



Mucho me temo que el jodido cocodrilo no va a transigir porque sabe que por más que haga oídos sordos a tu recuerdo e intente apartarlo y hacer como que no está, él sabe que tiene que estar ahí por algo y seguramente  yo también pese a que no quiero escucharle ni entender lo que dice. En mi recorrido por tu desierto del oeste, Alguien me preguntó, si me gustaría que una de esas casualidades te colocara frente a mí, una pregunta fácil que me hizo mirar y rebuscar dentro porque realmente no la sabía contestar. La verdad es que no había ido allí a eso, tenía un buen puñado de motivos para decidirme por el sí, pero aún  tenía un montón más  que me decían que no, que no quería encontrarte, así que se lo dejé al destino pero susurrandole que mejor no. Si esa misma pregunta me la hicieran ahora, la respuesta sería rotunda, sin titubeo alguno…

jueves, 20 de noviembre de 2014

Tragar y digerir



El jodido cocodrilo que tan bien me trata a veces dejándome vivir a mi propio ritmo y a mi aire en una dimensión de tiempo diferente al resto, pero tan puñeteras se vuelve otras trayéndome personas y lugares ya enterrados en el pasado a este ahora dulce (sin rutinas) que ya me iba tocando vivir, de vuelta en mi norte, en casa y con el calorcito de los que quiero. Haría un trato con él, que se tragara y digiriese de una vez el pasado y me dejara vivir solo el ahora más absoluto, vacía de recuerdos, de instante en instante, de sorpresa en sorpresa, en modo boba feliz pero mucho me temo que…

domingo, 16 de noviembre de 2014

El polvo del olvido



Ventana que es el último vestigio de lo que antes era un vasto espacio para poder jugar, siempre era una sorpresa descubrir por cual de tantas ventanas que manteníamos abiertas íbamos a reanudar el juego. Ahora que eres solo un compañero de juegos imaginado que no imaginario,  se ha perdido casi toda la magia, no es lo mismo volar sola por Nunca Jamás pese al mapa marcado con la cueva del tesoro, así que ese tiempo no empleado en juegos enriquecedores lo he dedicado a escribirme/te la indiscutible obra de la literatura universal (aquí iban muchas risas, creo recordar) que ha quedado convertida en un minucioso relato de las sensaciones y vivencias en mi recorrido por tu desierto del oeste. Obra que según tuvo su punto final quedó archivada cogiendo el polvo del olvido, ese mismo polvo que tu recuerdo se niega a almacenar. Está claro que nunca entendimos de tiempos y esta vez el jodido cocodrilo juega en mi contra….

sábado, 15 de noviembre de 2014

Persistencias



¿Y qué más da? Esa es mi frase de cabecera desde que me la sopla todo. Desde que he aprendido a apaciguar mi vehemencia (antes llamado encabronamiento contra el mundo) y vivir las circunstancias de una manera de lo más pausada, aunque siga sin peinarme, si, como me dijiste alguna vez, la esencia del bollycao sigue intacta, interiormente sigo igual o incluso mejor, pero lo de fuera cada día me preocupa menos. Así que ¿Qué más da que sigas ocupando impertinentemente parte de mi memoria? Nunca has sido mal compañero, por el contrario, pese a la ilógica de todo esto, sigo aprendido de ti, por lo cual ¿qué más da que te hayas instalado de forma permanente pese al escándalo que eres capaz de montar a veces? Lo mismo me queda aún más que aprender y de ahí tu persistencia a no querer pasar a formar parte de un pasado conciliador. Y de ahí también mi persistencia en seguir asomándome a la única ventana que mantienes abierta, ventana que tiene espectaculares blancos y negros que nunca podré comentar, ventana a la que yo misma me obligo a no mirar y siempre acabo mirando, ventana que…..

martes, 11 de noviembre de 2014

Presente continuo



Desapego hacia cualquier persona, situación o cosa, que he creído tener o vivir, haya sido mejor o peor. Y pocos mejor que yo con tanto cambio de ciudad y de condición pueden saber lo que es el desapego, al principio me resistía a ello, debido a ese gran síndrome de Diógenes y a querer almacenar y conservar todo, personas, lugares, sentimientos... con el desgaste importante que ello me producía. Ahora ya no, ahora dejo irse a todos, agradeciéndoles el ratito compartido conmigo y lo que han aportado a lo que soy ahora, simplemente tenían ese servicio, no necesito quedarme con todos y todo, no puedo ocupar tanto espacio porque sino no habría sitio para lo nuevo y a mi siempre me han gustado los cambios y las sorpresas.  Pero no pasa nada  algún día conseguiré devolver al pretérito perfecto a quién se ha empeñado en ocupar un presente continuo pese a que nunca podría haber sido un futuro condicional. ¿Y qué más da?...

lunes, 10 de noviembre de 2014

A veces para olvidar...



Las jodidas casualidades que han vuelto a ser compañeras de camino, o causalidades que diría el otro, a saber, pero hoy no pienso meteme en espesuras, ni densidades, que sean lo que quieran ser. . Con lo cual he cogido a las casualidades/causalidades y todo lo que acompañan junto conmigo misma y me he ido al mar, a ese mar en constante movimiento como corresponde a las bárbaras tierras del  norte, y concentrada en el ir y venir de las olas, mecida en su sonido, he dejado allí sumergidos un puñadito de recuerdos para ver si iban ablandándose y despegándose poco a poco. Aunque a veces para olvidar lo mejor sea recordar, esta vez no he hecho ejercicio de traslación enviando mares a lugares remotos, ni he evocado paisajes tan familiares, simplemente he soltado, desapegándome…

viernes, 7 de noviembre de 2014

Infinita gama de grises



Blanco y negro como las cigüeñas, con su infinita gama de grises, tantos como las historias que me gustaría contarte sobre mi asentamiento en mis bárbaras tierras del norte, mis andanzas por tu desierto del oeste y mi visita obligada a un lavadero, una cerveza en cierto bar de la esquina, mis días de verano o mis tardes de otoño. Aunque siempre sobrevuelo entre las ganas de poder contártelo y el deseo de que te diluyas ya por fin en la bruma del nunca jamás, dejando de ser la conciencia de quién fui una vez y no sé si quiero volver a ser del todo. Mientras ando aprendiendo a re-olvidarte, a re-descubrirme, a re-negar de las jodidas casualidades….

jueves, 6 de noviembre de 2014

La visita impertinente de mis cuartos y mis horas



Quizá alguien impertinente y descarado como él solo que se presenta de improviso y sin ninguna clase de invitación, teniendo ya aprendido que nunca la ha necesitado. Y mi cabeza tan caótica ella, que nunca sabe donde guarda nada y lo tiene todo por ahí disperso, en vez de dejarle archivado en su lugar correspondiente, cajón segundo a la izquierda, donde los inmejorables recuerdos, imposibles como nunca jamás y ya cerrados y acumulando el polvo y las telarañas de los años, ¿para qué? Le deja pasearse a sus anchas, ocupando cada vez más sitio y armando cada vez más estrépito. Y a mi solo me queda hacerme la despistada, como que no me doy por aludida, pero claro, la visita es persistente como ella sola y se hace notar de todas las maneras imaginadas y por imaginar y más empeño pongo yo en no verla más se empeña ella en hacerse notar. Mientras yo apelo al poco sentido común que guardo en la reserva especial e intento que mi cabeza le mande a su sitio o como poco que no le deje hacer tanto ruido y ocupar tato espacio, imposible, como siempre va  por libre, haciendo lo que le da la gana y dejándome en  evidencia cada vez que tiene ocasión que no son pocas, y a mi solo me queda aceptar la ayuda que me presta la visita para sobrellevar algunas situaciones e  intentar aparentar que todo es de lo más normal, si es que alguna vez hubiera sido normal nada de todo esto en el trascurrir de los cuartos, de las horas, de los días, de los meses y de los años, con lo cual dejo a mis pensamientos en Blanco y…..

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Quizá alguien



De nuevo en casa, donde hasta la lluvia huele, suena y se siente. Tras la alienación que trae consigo una gran ciudad donde todo es artificial y nada huele a otra cosa que no  sea polución o tiene otro color que el gris del cemento, es un alivio rememorar antiguas sensaciones y olores. Llegar a casa empapada de una lluvia que limpia el alma y las heridas, tras ver la bruma que cubre los montes, redescubrir el sentido de los colores con los diferentes verdes y marrones que deja de regalo el otoño o ver las gotas resbalando en cada hoja de hierba junto con el olor a tierra mojada. Todo un espectáculo para los sentidos que celebro como tal, al igual que el olor a café recién hecho de esa taza bien cargada que me regalo para compensar el tiempo a remojo sintiendo caer la lluvia encima de mí, pese a la mirada extrañada de los locos con paraguas que nunca podrán entender lo que echaba de menos, hasta doler, esa sensación, recuperando así a cántaros todos estos años en que me alejé demasiado de quién era y de lo que realmente me hace sentir viva. Quizá con el café se cuele alguna visita inesperada, quizá alguien con quién me gustaría compartir cada instante que estoy rememorando, quizá a alguien a quién bendigo a ratos por ser el causante de tanto cambio en  mi vida y por eso mismo le maldigo otras tantas. Quizá alguien que …

lunes, 21 de abril de 2014

...ueba super...


Como decíamos ayer... he retrocedido 13 años en el tiempo y ha sido..... y también...... Gracias a quién corresponde.

sábado, 5 de abril de 2014

Penúltimo



Comienzo del viaje en Santander añorando mi Norte, pero el destino que es así de irónico me arrastró hacía el este donde seguir añorando mi Norte, así que esta vez me puse de su parte, de parte del destino, de mi destino. Y ahora ya casi paladeo mí vuelta a casa definitiva, nuevamente meto los restos de mi vida en 4 cajas para regresar a mi sitio, al lugar que pertenezco y siempre he pertenecido independientemente de donde me haya tocado vivir. Y puesta a guardar y descartar cosas que puedan servirme en mi nueva/vieja vida, el destino de nuevo, me ha puesto de cara frente a mi asignatura pendiente, y a un puñadito de días, quizá hasta menos, puedo contarlos con los dedos de una sola mano, iré a pasearme por el desierto del oeste a ver si encuentro algún fragmento de todos los que  tiene para mi escondidos, una parte de mi que necesito recuperar para poder llegar entera a mi casa. No necesito verte para saber que estás conmigo

domingo, 26 de enero de 2014

Cien



Así a lo tonto a lo tonto, me veo escribiendo la entrada número 100 de un blog que empecé por pura casualidad, como casi todo en mi vida, después de haberme impactado con otro blog que me sacudió entera. Estaría bien saber los verdaderos motivos por los que volví a escribir después de tiempo, además para mi sola sin pretensión de que nadie lo lea (yo al igual que Whitman, "Emito mis alaridos por los techos de este mundo") y aún así me sorprendo de cada visita que tiene. Supongo que quería recobrar un tiempo pasado donde jugaba con y por los blogs, donde gracias a mi compañero de juegos, aprendí tanto, de él, con él, de mí. Aunque ahora me he dado cuenta de que no tengo que vivir en el pasado por muy reconfortante que este sea, ni en el futuro que no sé cual va a ser no tengo tanta visión, además quiero que este me sorprenda para bien, tengo que vivir ahora, además a ver quién es el que se atreve a decirme que aunque yo no vea o siga en contacto directo con esa persona, yo no la pueda sentir, imposible, llevo demasiadas cosas que aprendí, incluso algunas que empiezan a tener sentido ahora, así que, según eso, sigue volando conmigo, nunca se ha ido, además para los que decidimos seguir siendo niños toda la vida, no existe el tiempo, es otra mentira de esas que nos cuentan.

Y esta temporada me ha dado como Cortázar o tantos otros, por jugar con las palabras, adopto palabras que no conocía, como “aggiornar”, me fascinó cuando la escuché, y ahora me la encuentro por todos lados, curiosamente yo le dí un significado que para nada tiene que ver con el suyo, pero da igual, yo la utilizo para lo que me da la gana, el caso es que me suena a música. También me invento otras nuevas, como “refansopla” que no dejo de utilizarla, vendría a ser algo así como “me la sopla” pero elevado a la enésima potencia, y es que últimamente me la refansopla todo, bueno, todo lo que no me sirve, lo que piensa la gente de mi, de lo que hago o dejo de hacer, el reloj (vale si este me la ha refansoplado siempre, pero ahora ya no es solo que no lo utilice sino que hago las cosas cuando me salen no cuando me las plantea un horario establecido por vaya usted a saber quién), lo que dicen en la tele (hace meses que de nuevo he decidido usar ese aparato como estantería para dejar cosas encima, me es más útil que encenderla y tragarme todas sus mentiras y manipulaciones), tantas cosas que no me aportan nada en absoluto. Y así dejo todo el sitio para cosas que realmente si me interesan y si me llenan, como escribir la entrada 100 de un blog para emitir mis alaridos por el techo de este mundo, simplemente, porque me sale y me da la gana, refansoplándome lo que piense el resto del mundo de lo que escribo, o si lo leen o no, a mi me vale y es lo único que cuenta.


sábado, 25 de enero de 2014

Cinco meses



Cinco meses me separan del retorno definitivo a casa, a ese norte que tanto tiempo lleva esperando mi vuelta. Pero regreso sin prisa, primero estoy reconciliándome con Barcelona, tal como lo he hecho hace unos días con Madrid, porque no son los lugares lo que me hacen ser, sino el recuerdo y la vivencia que tengo de ellos, pues si no me gusta el recuerdo, lo cambio por otro que si me guste. Porque he aprendido a estar conforme con todo  lo que soy (si aquí encajaría perfectamente a Whitman, ese increíble poeta visionario, muy vivo para mí) y así puedo estar conforme donde esté. Y he aprendido a apreciar en su medida a la gente que he conseguido tener cerca allí donde me he instalado y toda esa gente no estaría ahí si nunca me hubiera movido de mi casa, ni hubiese crecido como persona, ni hubiera abierto mi mente a otra forma de ver la vida o sentir las cosas. Y ahora que soy plenamente consciente del inmenso equipaje que llevo dentro de mi, fuera seguramente no tanto porque también he aprendido a no “acumular y acaparar” cosas, sino vivencias, momentos, personas y sentimientos, ahora es el momento de regresar al punto de partida siendo otra y siendo la misma a la vez.. Y yo que era la reina de la descortesía, que no aceptaba un gracias ni metido con calzador, mi respuesta siempre era “que te den”, ahora agradezco cada una de las situaciones que vivo, no las doy por normales, sino que las asumo y siento como si fueran extraordinarias y doy las gracias continuamente por todo, y he recuperado mi capacidad de querer sorprenderme, y vaya si me sorprendo, cualquier día se me desgastan los “huala”!!! que voy soltando a lo largo del día. En fin, que ya no solo he conseguido ser feliz (boba o no) a tiempo completo, sino que hay momentos que creo que voy a conseguir hasta levitar y esto para alguien que se ha pasado 5 años viviendo su infierno particular y siendo un jodido caballo de batalla, como poco es casi un milagro, una sensación nueva que no había conseguido sentir hasta ahora y quiero que siga y siga y siga y……


martes, 14 de enero de 2014

La vida es un inmenso puzzle



Llega un día, así un día cualquiera, que alguien enciende la luz y te encuentras que tu vida es un puzzle inmenso, resulta que todo este tiempo te han ido dando las piezas sin enterarte y ese día todo empieza a encajar y tener un sentido apabullante, todo lo que has vivido y no entendías va solito a encajarse en su sitio y va dando sentido al resto, y empiezas a ver el sentido de las personas que te has ido encontrando, de la situaciones, de las casualidades que no son tales son lo que necesitabas saber y aprender, y entonces entiendes, más bien lo sientes, que verdad es que nada pasa porque sí, que todo tiene un sentido en ese puzzle. Y es en ese momento cuando empiezas a mirar a la realidad de frente, y vuelve tu capacidad de sorprenderte por todo y estar atento a cada detalle, porque claro está, el puzzle está incompleto y aparecen piezas a cada momento, y hay algunas que ya tienes que no encajan aún pero ya acabarán encajando y teniendo también sentido. Realmente soy la niña esa que mira el mundo con curiosidad, asombrándose por cada cosa, jugando y siendo feliz, que realmente es de lo que se trata. Nos empeñamos en buscarle un sentido a la vida, en buscar vaya usted a saber el que, a vivir según nos programan (estudia, trabaja, haz tal, haz cual, esto es así, ten cuidado) demasiadas limitaciones para una niña, demasiados miedos que no son míos, demasiadas responsabilidades, y al final con todo ese equipaje, ¿somos felices? No, no es nuestra vida, es la vida de otros!!! La mía es disfrutar de cada cosa que hago, sorprenderme de cada cosa que veo, ilusionarme con cada persona que me cruzo y compartir con ella su historia y aprender y aprender, no puedo limitarme por el miedo, miedo a perder, miedo a que pase algo malo, y si en vez de tener miedo a lo que pueda pasar, pienso en lo que me estoy perdiendo por tener miedo, y que si todos tuvieramos miedo de todo y todos acabariamos paranóicos, todo cambia, y pienso en la de cosas sorprendentes que me están pasando, nos complicamos la vida pensando que para ser feliz tengo que hacer esto o lo otro, todo mentira, ya somos felices y ya tenemos todo lo que necesitamos, solo que ni lo vemos por andar buscando en otro lado, y cobra sentido la frase de que la vida es  más simple que todo eso, o que para ser feliz solo tienes que dejar de ser infeliz y sobre todo la que más me persigue últimamente, quizá la vida no exigía tanto de ti, simplemente que fueras feliz!!!