Será que al fin y al cabo la vida es puro juego, y decido
abandonarme a él y vivir absurdamente, cual una Alicia cualquiera de un lado al
otro del espejo ¿Qué más da? Y no dejo de poder ver la irónica metáfora que
tiene el vivir en una ciudad plagada de puentes que te acercan una orilla a la
otra, ahora estoy en una, ahora paso al otro lado, y me quedo un rato del lado
donde te desenmascaras de esa trascendencia y ese ser de provecho que quieren
regalarte con la edad, una capa tras otra con cada año, y me dedico a jugar y
para ello nadie mejor que tú, al fin y al cabo ¿Qué mejor pareja de juegos y
descubrimientos? Descubrimiento de uno mismo, de ese interior en expansión por
explorar, de la música que le pone banda sonora al juego, las letras que se
entremezclan con el guión, los paisajes que le ponen fondo, y claro está que
siguiendo con la referencia a los puentes de mi ciudad, podemos transmutar uno
por otro y volver a dar nuevo sentido a la frase, “y era tan natural, cruzar la
calle, subir los peldaños del puente…” y poder seguir reescribiendo los
capítulos de una realidad paralela… un segundo, dos segundos y ahí estás:
“Joder norteña, ¿ que sentido tiene seguir un juego acabado y caducado? Game
Over” Suspiro mientras contesto al aire, “Veo que continuas con tu querencia a
la lengua de la Reina
Madre y será que siempre me he resistido a un fin, soy más de
continuará, y que coño, que algún rincón tengo que reservar para no crecer del
todo, o mejor dicho crecer para dentro no para fuera. (Vale si, lo mismo podría
decir también que casi te echo de menos, pero sólo casi, y esto negaré siempre
haberlo dicho y que no soy yo la que irrumpe descaradamente en sueños ajenos y
ya sabes, si no puedes con el “enemigo”…).
-. ¿Un café?
-. Mientras sea sólo…
-. Tic, tac, tic, tac
-. Siempre tan manipuladora pero no lo vas a conseguir
-. Ya, malos tiempos para la poesía
-. Horribles, ¿no ves la que está cayendo?
-. Sí, pero sabes que a mi siempre me ha encantado mojarme.
-. Pues disfruta de tu lluvia, pero mejor en silencio y sin remover
los posos del café ¿no crees?
-. Yo creo, si creo, yo creo en…. Creo que mejor cruza al
otro lado y procura cerrar del todo al salir