Comienzo del viaje en Santander añorando mi Norte, pero el
destino que es así de irónico me arrastró hacía el este donde seguir añorando mi
Norte, así que esta vez me puse de su parte, de parte del destino, de mi
destino. Y ahora ya casi paladeo mí vuelta a casa definitiva, nuevamente meto
los restos de mi vida en 4 cajas para regresar a mi sitio, al lugar que
pertenezco y siempre he pertenecido independientemente de donde me haya tocado
vivir. Y puesta a guardar y descartar cosas que puedan servirme en mi nueva/vieja
vida, el destino de nuevo, me ha puesto de cara frente a mi asignatura pendiente, y
a un puñadito de días, quizá hasta menos, puedo contarlos con los dedos de una sola
mano, iré a pasearme por el desierto del oeste a ver si encuentro algún fragmento
de todos los que tiene para mi escondidos, una parte de mi que
necesito recuperar para poder llegar entera a mi casa. No necesito verte para saber
que estás conmigo
No hay comentarios:
Publicar un comentario