sábado, 30 de marzo de 2013

Infinitas oportunidades



Cuando creía que ya la vida poco podría sorprenderme, aparece el vendedor de sueños para hacerme ver lo equivocada que estaba, que existen segundas, terceras o infinitas oportunidades. Y me coge de la mano y me hace añicos en un segundo todos los esquemas acumulados durante meses y meses, consigue quitarme por momentos el antifaz de borde y las pinturas de guerra contra el mundo y se convierte en  mi refugio pese a que había momentos en que parecía que todo se ponía en contra. Y tras 5 años en que el norte se había convertido en una misión imposible, como si cada día se lo llevaran un poco más lejos, me transporta hasta allí para mostrarme que aquello sigue siendo el sitio donde pertenezco, donde soy realmente yo y donde pasear, recorrer y empaparme de cada rincón plagado de recuerdos y sentirme como si nunca me hubiese ido, todo ello acompañado de esa lluvia reconfortante que tanto limpia mis heridas y lava mis miserias, de paseos junto la ría al anochecer, de conquistar mi monte y ese lugar talismán en él donde acaparar toda la energía para poder seguir, de risas con amigos, de recrear los sentidos con olores, sonidos y panorámicas familiares, todo perfecto como pedido por encargo para ser feliz.


Y ahora de nuevo vuelta a la jodida irrealidad de la cárcel donde me veo inmersa, de las responsabilidades, del estrés, del haber crecido a golpes, de sentirme fuera de sitio en territorio hostil, pero con más ganas de luchar que nunca por conquistar mi libertad, ese pase a mi vida que no es esta sino aquella, a mi sitio, a mi gente, a despertar de esta asquerosa pesadilla en que se había convertido mi inexistencia y a tomar por saco todo lo que no sea conquistar el mejor de los ochomiles, que por lo que se ve, no era tan imposible, ni tan inalcanzable y anda que no he venido sobradade oxigeno para llegar a la cima sin peinarme!!! 

miércoles, 20 de marzo de 2013

Cúmulo de circustancias



Torbellino de situaciones inconexas van sucediéndose en ciclo continuo sin tregua, desquiciante temporada de cúmulo de circunstancias de todo tipo donde se mezclan tardes de hospital con cafés nocturnos recuperadores, música celta con responsabilidades varias, trabajo a destajo con dispersiones imprevistas, en vertiginosa espiral que no me da tiempo a asimilar en un caso ni a disfrutar en otros y que va pasando factura, y ya paladeando y deseando conquistar el cambio de año tan próximo y tan lejano a la vez, símbolo y marca de mi nueva vida de mis nuevas esperanzas y proyectos. Amén.


sábado, 2 de marzo de 2013

Y por fín llegó marzo



Y por fin llegó marzo, mes en el que voy a cambiar de año ya que pospuse el paso de año oficial porque no me venia bien esa fecha, y elegí otra para mí que me gustaba más, ya se sabe que al igual que nacemos donde nos dá la gana, ahora he decretado que también empezamos el año cuando se nos pone. Y este comienzo de mi año, acabado en 13 que siempre ha sido mi número de la suerte (si, de nuevo mi bonita costumbre de llevar la contraria) me va a llevar por fin a mi pueblo, a reencontrarme con todo lo que dejé allí hace ya tantos años, a saborear y paladear cada rincón, cada esquina, cada sensación olvidada como punto de inicio de recuperar mi desmemoria y tomar la riendas de mi vida de una jodida vez que ya estaba bien de dejarme llevar por lo que iba viniendo y estar atada a demasiadas cargas que no me correspondían y me mantenían en un infernal día de la marmota.

Y es curioso que ahora que casi toco mi pueblo con la mano continuamente me cruce con gente que me trae recuerdos de allí de pasados y presentes relacionados con cosas que van reviviendo y me vea casi de continuo en conversaciones que recuperan mi memoria con infinidad de detalles perdidos y con más ganas aún si cabe de poner fin a la espera. Y ahora que la vuelta ya tiene fecha inmediata, que ya veo que puedo hacer planes a medio plazo que si que se cumplen, se presenta de nuevo la casualidad que marca continuamente el siguiente destino, como si de golpe quisiera vivir el acumulado de tiempo que me ha faltado. Al principio parecía que lo siguiente era cumplir con la asignatura pendiente entre la niebla pero está claro que de momento tiene que esperar, que lo inmediato es ir a rodearse de verde, mares, acantilado, gaélico, celta y aunar al sobrenombre que me ha acompañado tantos años con su sitio de procedencia. Recuerdo que alguien una vez me dijo que si tenía que ubicarme en una ciudad me localizaría en Lisboa y pese al miedo que me daba allí que me fui, y si casi me lo creí yo también por esa sensación de sentirme tan cómoda como si hubiera estado allí siempre, pero está claro que lo mío son los mares salvajes, las montañas y los idiomas minoritarios e imposibles, parece ser que la norteña neblinosa tenía su destino y claro está que tenía que ser una isla y al norte.

Para acabar con las curiosidades, el vendedor de sueños, que cada vez que irrumpe en mi vida y gana sitio, acabo en todos los sitios pendientes de la manera más sencilla, con él acabé en Lisboa e incluso en el bar de la esquina por partida doble, el reconvertido y el actual,  ahora en mi pueblo, después de 5 años que parecía imposible llega y ya lo tengo concedido, me trae mi mar casi todos los días y junto con él mi memoria, con él conoceré la islas de Aran y quién me acercará a mi asignatura pendiente pese a ser el único que sabe lo que significa y por que tengo que ir, vamos que ni se inmuta cuando entro en fase de desarreglo mental, al contrario según abro la boca da forma a todos mis desarreglos e idas de olla y los convierte en posibilidades como si fueran lo más normal del mundo y encima me dá más alas, sobrevalorándome en casi cada cosa que hago y seguramente sin saber hasta que punto me emociona y me hace feliz, más después de tanto tiempo de apatía y de no ser y de no sentir.