sábado, 6 de diciembre de 2014

La parte poética



Y realmente estoy aprendiendo a que me la sople todo, por eso pese a lo ridículo de la situación escribo esto para alguien que nunca va a leerlo, y seguramente por ello también,  acabaré desquiciada recordando sin querer hacerlo una realidad fragmentada de ti, porque siempre hubo una sutil barrera en lo que compartíamos, como bien decías, había cosas que no tenían cabida en nuestro particular Nunca Jamás ni falta que hacían, con lo cual solo se filtraba lo que queríamos que atravesase el tamiz, como las mañanas de domingo, las casualidades, las cigüeñas… la parte poética y en mi caso, la parte que ocultaba a todos los demás. Y quizás por eso, la opción de encontrarte por casualidad, cuando pasee por tu desierto que más pesaba era el No. Tenía miedo que al ver el conjunto completo, todo se diluyera y acabase por darme cuenta que la distorsión de tu imagen era tal, que lo que siempre he guardado como algo fuera de lo normal, se convirtiera en algo de lo más mediocre, vulgar y absurdo.

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