domingo, 26 de enero de 2014

Cien



Así a lo tonto a lo tonto, me veo escribiendo la entrada número 100 de un blog que empecé por pura casualidad, como casi todo en mi vida, después de haberme impactado con otro blog que me sacudió entera. Estaría bien saber los verdaderos motivos por los que volví a escribir después de tiempo, además para mi sola sin pretensión de que nadie lo lea (yo al igual que Whitman, "Emito mis alaridos por los techos de este mundo") y aún así me sorprendo de cada visita que tiene. Supongo que quería recobrar un tiempo pasado donde jugaba con y por los blogs, donde gracias a mi compañero de juegos, aprendí tanto, de él, con él, de mí. Aunque ahora me he dado cuenta de que no tengo que vivir en el pasado por muy reconfortante que este sea, ni en el futuro que no sé cual va a ser no tengo tanta visión, además quiero que este me sorprenda para bien, tengo que vivir ahora, además a ver quién es el que se atreve a decirme que aunque yo no vea o siga en contacto directo con esa persona, yo no la pueda sentir, imposible, llevo demasiadas cosas que aprendí, incluso algunas que empiezan a tener sentido ahora, así que, según eso, sigue volando conmigo, nunca se ha ido, además para los que decidimos seguir siendo niños toda la vida, no existe el tiempo, es otra mentira de esas que nos cuentan.

Y esta temporada me ha dado como Cortázar o tantos otros, por jugar con las palabras, adopto palabras que no conocía, como “aggiornar”, me fascinó cuando la escuché, y ahora me la encuentro por todos lados, curiosamente yo le dí un significado que para nada tiene que ver con el suyo, pero da igual, yo la utilizo para lo que me da la gana, el caso es que me suena a música. También me invento otras nuevas, como “refansopla” que no dejo de utilizarla, vendría a ser algo así como “me la sopla” pero elevado a la enésima potencia, y es que últimamente me la refansopla todo, bueno, todo lo que no me sirve, lo que piensa la gente de mi, de lo que hago o dejo de hacer, el reloj (vale si este me la ha refansoplado siempre, pero ahora ya no es solo que no lo utilice sino que hago las cosas cuando me salen no cuando me las plantea un horario establecido por vaya usted a saber quién), lo que dicen en la tele (hace meses que de nuevo he decidido usar ese aparato como estantería para dejar cosas encima, me es más útil que encenderla y tragarme todas sus mentiras y manipulaciones), tantas cosas que no me aportan nada en absoluto. Y así dejo todo el sitio para cosas que realmente si me interesan y si me llenan, como escribir la entrada 100 de un blog para emitir mis alaridos por el techo de este mundo, simplemente, porque me sale y me da la gana, refansoplándome lo que piense el resto del mundo de lo que escribo, o si lo leen o no, a mi me vale y es lo único que cuenta.


sábado, 25 de enero de 2014

Cinco meses



Cinco meses me separan del retorno definitivo a casa, a ese norte que tanto tiempo lleva esperando mi vuelta. Pero regreso sin prisa, primero estoy reconciliándome con Barcelona, tal como lo he hecho hace unos días con Madrid, porque no son los lugares lo que me hacen ser, sino el recuerdo y la vivencia que tengo de ellos, pues si no me gusta el recuerdo, lo cambio por otro que si me guste. Porque he aprendido a estar conforme con todo  lo que soy (si aquí encajaría perfectamente a Whitman, ese increíble poeta visionario, muy vivo para mí) y así puedo estar conforme donde esté. Y he aprendido a apreciar en su medida a la gente que he conseguido tener cerca allí donde me he instalado y toda esa gente no estaría ahí si nunca me hubiera movido de mi casa, ni hubiese crecido como persona, ni hubiera abierto mi mente a otra forma de ver la vida o sentir las cosas. Y ahora que soy plenamente consciente del inmenso equipaje que llevo dentro de mi, fuera seguramente no tanto porque también he aprendido a no “acumular y acaparar” cosas, sino vivencias, momentos, personas y sentimientos, ahora es el momento de regresar al punto de partida siendo otra y siendo la misma a la vez.. Y yo que era la reina de la descortesía, que no aceptaba un gracias ni metido con calzador, mi respuesta siempre era “que te den”, ahora agradezco cada una de las situaciones que vivo, no las doy por normales, sino que las asumo y siento como si fueran extraordinarias y doy las gracias continuamente por todo, y he recuperado mi capacidad de querer sorprenderme, y vaya si me sorprendo, cualquier día se me desgastan los “huala”!!! que voy soltando a lo largo del día. En fin, que ya no solo he conseguido ser feliz (boba o no) a tiempo completo, sino que hay momentos que creo que voy a conseguir hasta levitar y esto para alguien que se ha pasado 5 años viviendo su infierno particular y siendo un jodido caballo de batalla, como poco es casi un milagro, una sensación nueva que no había conseguido sentir hasta ahora y quiero que siga y siga y siga y……


martes, 14 de enero de 2014

La vida es un inmenso puzzle



Llega un día, así un día cualquiera, que alguien enciende la luz y te encuentras que tu vida es un puzzle inmenso, resulta que todo este tiempo te han ido dando las piezas sin enterarte y ese día todo empieza a encajar y tener un sentido apabullante, todo lo que has vivido y no entendías va solito a encajarse en su sitio y va dando sentido al resto, y empiezas a ver el sentido de las personas que te has ido encontrando, de la situaciones, de las casualidades que no son tales son lo que necesitabas saber y aprender, y entonces entiendes, más bien lo sientes, que verdad es que nada pasa porque sí, que todo tiene un sentido en ese puzzle. Y es en ese momento cuando empiezas a mirar a la realidad de frente, y vuelve tu capacidad de sorprenderte por todo y estar atento a cada detalle, porque claro está, el puzzle está incompleto y aparecen piezas a cada momento, y hay algunas que ya tienes que no encajan aún pero ya acabarán encajando y teniendo también sentido. Realmente soy la niña esa que mira el mundo con curiosidad, asombrándose por cada cosa, jugando y siendo feliz, que realmente es de lo que se trata. Nos empeñamos en buscarle un sentido a la vida, en buscar vaya usted a saber el que, a vivir según nos programan (estudia, trabaja, haz tal, haz cual, esto es así, ten cuidado) demasiadas limitaciones para una niña, demasiados miedos que no son míos, demasiadas responsabilidades, y al final con todo ese equipaje, ¿somos felices? No, no es nuestra vida, es la vida de otros!!! La mía es disfrutar de cada cosa que hago, sorprenderme de cada cosa que veo, ilusionarme con cada persona que me cruzo y compartir con ella su historia y aprender y aprender, no puedo limitarme por el miedo, miedo a perder, miedo a que pase algo malo, y si en vez de tener miedo a lo que pueda pasar, pienso en lo que me estoy perdiendo por tener miedo, y que si todos tuvieramos miedo de todo y todos acabariamos paranóicos, todo cambia, y pienso en la de cosas sorprendentes que me están pasando, nos complicamos la vida pensando que para ser feliz tengo que hacer esto o lo otro, todo mentira, ya somos felices y ya tenemos todo lo que necesitamos, solo que ni lo vemos por andar buscando en otro lado, y cobra sentido la frase de que la vida es  más simple que todo eso, o que para ser feliz solo tienes que dejar de ser infeliz y sobre todo la que más me persigue últimamente, quizá la vida no exigía tanto de ti, simplemente que fueras feliz!!!