jueves, 24 de enero de 2013

¿Mística? Pues mística...



El otro día, alguien  que hacía mucho pero mucho que no hablaba conmigo me dijo que sonaba pelín mística, y claro, me puse a pensar (eso si, no hice ninguna lista!!), porque me han llamado muchas cosas, algunas hasta buenas, pero ¿mística??. Y bueno, lo mismo llevo una larga temporada queriendo ser una boba feliz, más que nada por lo de siempre, o sea, por llevar la contraria, bastante que quieran amargarnos con tanta jodida realidad, tantas noticias negativas y tanta mierda por todos lados, para que yo me dedique a ver el lado bueno de las cosas e intentar hacérselo ver a los demás. O bien que ya me he aburrido de tantas putadas y he decidido que ya que no veía los fuegos artificiales de la jodida feria, decidí lanzarlos yo para mi y para los demás.

Pero tampoco nos llevemos a engaño, una cosa es que alguien me enseñó a coger una parcelita de mi vida y pintarla de colores y ya de paso yo aproveche a pintar parcelitas circundantes y otra que el misticismo ocupe toda la parcela. Sigo intentando mantener el equilibrio entre mi lado poético y soñador y mi lado prosaico, y en un mismo día puedo tener conversaciones de lo más dispares de temas diametralmente opuestos donde poder ejercer ambas. Vale, quizá ahora no salte a la yugular a la primera, pero por si acaso mejor no hacer que llegue el segundo intento, quizá no saque mi bordería tanto a pasear pero sigue escapándose sola sin el menor control, y sigo llamando al blanco, blanco y al negro, negro, mal que joda y pese a la gama infinita de grises, sigo yendo de frente y diciendo lo que pienso sin adornos, ni paños calientes, sigo sin saber callarme a tiempo la mayoría de las veces (es que se tarda mucho en contar hasta 10), y sigo manejando como nadie el castellano más de calle no vaya a ser que se me olvide ejercitarlo con lo que me ha costado adquirirlo.

Así que si, lo mismo ejerzo de mística a tiempo parcial, caiga muchas veces en el amo a las flores, amo a los pajaritos,  y me guste y todo, pero si quién me lo llamó hubiese escuchado una conversación que tuve esa misma mañana con un colega, que fue para enmarcarla, creo que el título que me hubiera ganado hubiese sido totalmente el contrario y me hubiesen mandado derechita a todos los infiernos!!, por no contar con lo que echo de menos a veces una buena trifulca diálectica de las que acostumbraba con alguien que esté a la altura, pero los que me conocen ya saben no entrar al trapo (una lástima) o que de tanto no ejercitar ya se me ha olvidado como se hace. El caso es que sea mística, sea borde, sea salvaje, sea espontánea o sea lo que sea dependiendo del momento, (me la siguen soplando las etiquetas), el caso es que sigo encantada de conocerme pese a mis mil defectos y que mientras siga consiguiendo tener cerca a la gente  que tengo  pese a todo, el resto como que…

sábado, 19 de enero de 2013

Rompecabezas


Últimamente no hago más que tropezarme de forma continua e insistente con un frase por todos los lados, "Nadie se cruza en tu camino por casualidad, y tú no entras en la vida de nadie sin ninguna razón", bueno con esa y un par de ellas más que vienen a decir casi lo mismo. Y una que es así, acaba por empezar a buscarle sentido, y claro aquí la jodida reina de las listas y clasificaciones (prometo que intento quitarme, pero me sale solo), empieza a buscar la razón de ciertas personas y personajes importantes en mi vida. Claro, imagino que el por qué de que yo entrara en la de ellos es cosa suya, aunque mi curiosidad estaría encantada de descubrirlo. Pese a que dos personas me han dado una respuesta similar al mandarles la frase, hay algo que se escapa a nuestra conciencia y a nuestra razón.

Y evidentemente, lo suscribo, que hay cosas que de momento no podemos entender, pero una que es cabezona como ella sola (si, también intento quitarme pero está fastidiado), pues va cual rompecabezas intentando encajar en el puzzle las piezas. Las más fáciles de colocar, las correspondientes a los capullos, que ocuparon mi vida más tiempo del necesario, pero a esos son a los que más fácil encuentro la razón por la cual entraron y más fácil aún por la cual salieron. Hay otros de buen recuerdo a los que logro encontrar su sitio en el puzzle, alguno  llego cuando los necesitaba, para sacarme de donde estaba y hacerme reaccionar, encontrarme, aprender, soñar, y otro para reafirmarme en una faceta especifica de mi y darme seguridad y autoestima. Como en todo (aquí vuelven las clasificaciones) tengo mi lado poético y mi lado prosaico y de ahí el encontrarme a las personas que equilibran mis dos partes y aparecieron cuando necesitaba reafirmar ambas. El motivo por el cual salieron soy casí capaz de entenderlo, ya cumplieron su misión, pese a ello cuesta asumirlo en algunos momentos pero ya voy acostumbrandome a que la vida es un continua ida y venida de encuentros y desencuentros.

Luego están los que permanecen pese al tiempo u otros nuevos que han ido colándose de puntillas en mi vida, y pese a que aún no he encontrado el sitio dentro del puzzle, me basta saber que están ahí, que me hacen feliz, que me aportan  y ocupan los huecos necesarios pasando a formar parte de esa familia que me voy creando a falta de una de sangre, y que son más reales porque a la de sangre nos la imponen, a esta otra la elegimos y nos importa y les importamos por nosotros mismos, sin imposiciones y pudiéndome mostrar tal cual, con mis millones de defectos, mis idas de ollas, mi lenguaje de calle, mi bordería, mi risa escandalosa y mis pelos sin peinar. Cada uno de ellos hacen que me sienta única y especial al igual que ellos lo son para mí, y aqui vendría otra frase (hago colección, cambio repes!!), "Lo importante no es lo que tienes, sino a quién tienes".

Realmente, aunque nunca acabe de completar el puzzle, y siga escapándose el motivo de muchas piezas,  soy más que afortunada con las que voy acumulando, estén, hayan estado o estén sin estar. Y eso que a veces hay que ser muy bueno para padecerme en mis momentos de revolución!!!

miércoles, 9 de enero de 2013

Van pasando los días



Pasa el tiempo y cuando empiezas a mirar hacia atrás y a contar, de repente decides que se te olvide sumar, además los números nunca han sido mi fuerte y mi memoria tampoco, así que mejor tiro el calendario al igual que hice con el reloj, y así al igual que nunca sé en que hora vivo, decido que tampoco quiero saber de fechas y por eso he decretado que yo este año lo empiezo en marzo, que me gusta más y el sitio donde celebrarlo también.

Pero a pesar de no contar, si puedo comparar, y darme cuenta que donde antes había noches con bares llenos de humo y una inevitable botella de Jack Daniel´s, compartida la mayoría de las veces con un camarero tahúr, ahora hay noches con cafés, eso si, sin camareros que creo que se fue  las Vegas a probar suerte viendo como ganaba siempre; donde había paisajes desérticos del oeste ahora hay mares salvajes del norte, donde antes había… evidentemente hay cosas invariables y sin propósito de enmienda ya que por más que quiera (que no quiero) no pueden cambiar, mi intenso palique, mi descreimiento total, el ser una deslenguada y maleducada (de mi diccionario se borraron las palabras por favor, gracias y un puñadito más), el hacer planes y soñar despierta, el no peinarme… si, lo asumo, tengo miles y miles de defectos, pero todos míos!!

Y mientras van pasando los días, la gente va y viene, alguna vuelve, otras no pero aparece alguien nuevo, cambia el paisaje, cambian ciertas formas de ver las cosas, vas escalando ochomiles, sigues riéndote cada vez que puedes (e incluso cuando no puedes), sigues con listas interminables de libros por leer, sitios por conocer, sigues rodeada de casualidades y surrealismos varios, pero sobre todo poco a poco voy recuperando la memoria y puedo darme cuenta de que pese a este mínimo intervalo de parón necesario, me he movido y mucho, he vivido, he soñado, he aprendido y lo más importante, exceptuando un par de capullos integrales, me he visto siempre rodeada de gente, que aunque sea por un instante o por toda la vida, merecerá la pena haberla conocido e incluso reconocido.