Aún con todo y esa prescinbilidad (bonito palabro) siguen
atrayéndome las direcciones prohibidas, el llevar la contraria y sigo sin hacer
caso aún cuando escucho “ultima vez que…”, mira en eso si que te hice caso y
aprendí rápido que “siempre es la penúltima”, de ahí a la famosa frase “imposible
es solo una opinión” hay solo un mínimo paso. Así que cuando llegan horas
intempestivas y veo la luna por mi ventana abierta a ver quién es el osado que
se atreve a contradecir mi versión de que estás muy presente escuchando mis
interminables relatos de la parte poética de la vida, mientras tú dudas durante
medio segundo si no adornaré la versión para hacerla más atrayente, como una de
las últimas hace poquitos días en urgencias a las 3 de la mañana con dos
señoras, una de ellas de 83 años casi peleándose por recitarme poesía, sí, sí,
poesía, empezaron por el libro de una de ellas que tenían encima y acabando por
llevarlas a mi terreno más obvio con el tío Mario (Benedetti, claro está) en
ese momento ¿quién va a atreverse a negarme que estabas allí escuchando
embelesado y deleitándote con una escena tan surrealista? Vamos, a mi me parece
antes posible el que sigas ahí de alguna manera que la escena en sí que estaba
viviendo, una de tantas de esas que acaban siempre pasándome a mí, ya sabes, “Solo
viviendo absurdamente….”
sábado, 27 de junio de 2015
viernes, 12 de junio de 2015
Mi visión alternativa
Ese punto de encuentro donde acogerme a la perspectiva de la
realidad desde el punto de vista de aquella alocada prima que tuviste a bien
despertar. Será por eso que ahora que ya no armas estrépito alguno en mi
memoria, al contrario, sorprendentemente las apariciones son escasas y de lo más
moderado (te estás haciendo mayor), ahora soy yo la que de forma consciente
escribo esto pensando en ti en un
intento de recuperación, no de ti evidentemente, ya que seguramente ya
tengo más que asumido tu papel de fantasma remoto del pasado (lo siento por tu
ego si alguna casualidad te trae a leer esto), sino a la recuperación de la
esencia de aquella prima a la que enseñaste a usar las alas, pintar la vida de
colorines, bueno ya sabes, la jodida feria… A pesar que como decía el otro
(también fantasma remoto del pasado que
se positivamente que su ego no va a toparse con esto) yo siempre he tenido mi público
agradecido y que me ríe la gracia (mi ego aplacado, gracias, ya pasa de estas
cosas) que espera expectante mi relato, a bocajarro y sin filtro, de mis nuevas
andanzas. Pero entre tantas multitudes que conviven en mi interior y tantas
formas de poder contarlo, echo en falta mi visión alternativa, esa que pudo
contarte mi trasplante sin anestesia a tierras del este con sus primeras
impresiones y decepciones, y ahora que la vida me ha dado una segunda oportunidad
(o tercera o cuarta, ya he perdido la cuenta) y he recuperado mi ansiado norte
y la vida se ha puesto a favor y voy redescubriendo/me, te busco aunque sea
cerrando los ojos, como escribió cierto pariente nuestro argentino, para
encontrarte y así entre trago y trago de pitarra (al fin lo probé de verdad!!!)
o de lo que haga falta voy acumulando historias versión Li de mi nueva
existencia. Claro, me falta las réplicas, los comentarios a los que sacar punta,
los puntos y las vistas, pero siempre he sido alguien con mucha imaginación y hasta para eso eres
prescindible (de nuevo apelo al favor tu ego y a saber que me entiendes aún
sin tener que contar todo).
domingo, 7 de junio de 2015
Realidades paralelas o diagonales...
Y aún dando igual todo, me siguen acompañando mis
incongruencias, extrañándome de tu (cada día menor) pertinaz presencia en mi
recuerdo y dando normalidad a seguir escribiendo como si realmente estuvieras
atisbando agazapado en una esquina o como si ese mar que antes compartíamos te
lo fuera a hacer llegar y algún día el viento del oeste pudiera devolverme la respuesta aunque fuera a cobro revertido. Definitivamente, he dejado de
hacer caso al poco o nulo razonamiento que ha acompañado siempre mi proceder,
para caer del todo en el lado de la inconsciencia, de los impulsos, de hacer y
pensar lo que me salga, que en mi caso, pocas veces es lo más lógico y
aplicable a estereotipos. Mis realidades paralelas o diagonales o de cualquier
tipo que me han hecho ser tantas, nunca me van a permitir afirmar, como escribió
Borges, que yo nunca he sido aquella que… por más que tus realidades y las mías
paseen ahora por universos distintos, cada vez más distantes y en orbitas
diferentes, existe un lugar que siempre será un punto de encuentro aunque tu ya
no estés…
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)