Algún día cuando conjugue tiempo y ganas (sí, lo se, te he
plagiado) debería hacer inventario de las frases que me canta tu
paisano y que te traen de vuelta, es increíble, a veces hasta pienso que le
inspiras tu las letras como regalo de lo más irónico dirigido a mi. ¿A ti te
pasa? Estar paseando tranquilamente con la música puesta y por un instante todo
se detiene y ahí está la frase, y ahí estás tú y ahí estoy yo con ganas de
devolvértela en forma de respuesta y ahí de repente acaba el instante y todo
vuelve a su sitio y a su ritmo y sigo tranquilamente paseando entre mis
montañas pensando en asumir de una jodida vez que no vas a volver:
-. Ahh, pero ¿es que alguna vez me he ido?
-. (1,2,3,4…. Si llego a diez no le mando a pastar y desaparece)
-. Sabes que en el fondo te encanta la situación norteña
brumosa.
-. Si vamos, una cosa… ¿no ves los botes de alegría que doy?
-. Pues te guste (que te gusta) o no, vete acostumbrándote.
-. No, si acostumbrada estoy, como para no estarlo.
-. Eres perfectamente consciente de que todo ocurre por
algo.
-. ¿Y esta vez que es ese algo?
-. Joder prima te creía más lista ¿o es que quieres oírme
decir lo que ya sabes?
-. ¿Lo desesperante que eres a veces?
Y llega nuestro primo común, con su suspiro acompasado, de
nuevo a poner orden, ¿poner orden?
“Comencé
por dejar la puerta abierta siempre,
Para ver si llega hasta aquí tu aire caliente,
Respirarlo y que me cuente tus noticias más urgentes.”
Para ver si llega hasta aquí tu aire caliente,
Respirarlo y que me cuente tus noticias más urgentes.”