lunes, 10 de noviembre de 2014

A veces para olvidar...



Las jodidas casualidades que han vuelto a ser compañeras de camino, o causalidades que diría el otro, a saber, pero hoy no pienso meteme en espesuras, ni densidades, que sean lo que quieran ser. . Con lo cual he cogido a las casualidades/causalidades y todo lo que acompañan junto conmigo misma y me he ido al mar, a ese mar en constante movimiento como corresponde a las bárbaras tierras del  norte, y concentrada en el ir y venir de las olas, mecida en su sonido, he dejado allí sumergidos un puñadito de recuerdos para ver si iban ablandándose y despegándose poco a poco. Aunque a veces para olvidar lo mejor sea recordar, esta vez no he hecho ejercicio de traslación enviando mares a lugares remotos, ni he evocado paisajes tan familiares, simplemente he soltado, desapegándome…

No hay comentarios:

Publicar un comentario