miércoles, 11 de diciembre de 2013

El mapa del tesoro



Hoy releyendo a Kirmen Uribe, rescato la genial frase que me cautivó, es más, tuve la oportunidad de preguntarle en persona si se lo habían dicho realmente o era una licencia poética, y si, si, se lo dijeron realmente:

“Vuestra lengua parece el mapa del tesoro”, me descubrió. “Si desenfocas el resto de las letras y percibes sólo las x parece como si te guiaran por la ruta del tesoro.”
Me pareció que aquello era lo más bonito que se podía decir de un idioma que no conoces, que se asemejaba a un mapa del tesoro.”

Claro está que si quiero volver a casa, a mis orígenes tengo que desempolvar algo de ese mapa del tesoro y en ello ando redescubriendo palabras que me suenan a música, a lluvia, a tiempos felices. Lo mejor es tener con quién practicarlo para que me vayan corrigiendo y para poder ampliar vocabulario y con ello es como si diese un pasito más acercándome a ese destino que perdí de vista, mi casa pequeña con una cafetera muy grande y siempre llena de amigos. Amigos que te sueltan espontáneamente “no me das miedo, elementa” cuando les pregunto si saben donde se meten llevándome a descubrir la cuesta Moyano en la capi de la República, o el que me llama calamidad por decir que vivo siempre al filo del abismo, luego lo arregla diciendo que soy una superviviente nata. Algún día tendré que hacer repaso de todos estos apelativos que me van calzando y que tanta ilusión me hace redescubrir, aunque aún me falte el que me regalaba el pequeño saltamontes o el roja de…, o el de la norteña brumosa y tantos otros, el de….. si, mejor no paso lista, ¿para qué? voy a disfrutar de los que si están, de los que estuvieron y vuelven a estar, que no sé si son pocos o muchos pero si los mejores y los que me hacen vivir momentos sublimes!!!


viernes, 6 de diciembre de 2013

Si hay prisa



Parece increíble que una frase tan típica y tópica dicha sin pensar pueda causarme tanto revuelo (si, si, recuerdo “la dulce rutina” también, pero no es lo mismo), la frase de marras es “no hay prisa”, y de no estar haciendo demasiado caso a la conversación me veo totalmente enganchada con la respuesta “joder, estoy harto de la frase de marras, si, si hay prisa, hay que vivir y saber lanzarse al vacío y aprovechar cada oportunidad y cada minuto”…. Realmente estremeció todos mis cimientos, porque evidentemente tenía razón el tipo, toda la razón de mi mundo, ya está bien de esperar, de ir despacio, de ver la vida pasar aprovechando solo la mitad que puede ofrecerme, yo quiero VIVIR y sobre todo “arder la vida” (esa frase si es para enmarcar y mira que últimamente no me la quito de la boca y la cabeza, pero como ya nadie saca filos ni puntas a mis "perlas" pues las suelto más repetidamente), y en ello estoy, feliz aprovechando cada minuto, dejando que me inunde el sol de invierno y el frío en la cara, preparando mi viaje a la capi, con el reencuentro con la gente que me aporta un cariño especial y me llena, planeando la siguiente, que también es de nota, otra parte de mi familia que quiere darme calorcito y por si no estoy convencida ya de verlos después de la pila impresionante de años, me dicen “y acuérdate tu asignatura pendiente está muuuuy cerca”, como negarse??? Si al final acabaré reencontrándome en otro barrio de Nunca Jamás y lo mismo hasta me encuentro un carrete ilford enterrado en el barro!!!…

Lo malo de esto es que en un arrebato de estos míos corte cualquier medio de comunicarme con un tipo con semejante visión, lo mismo era una caja de sorpresas, pero una es tan generosa que se lo traspasó a otra persona y hasta que acaben de darse cuenta que no tienen nada que ver prefiero quitarme del medio y dejar que la vida me sorprenda con nuevos visionarios, con gente que me ponga en el camino que abandoné no sé aún por qué, personas que ardan la vida, como diría Eduardo Galeano, y de paso hagan contagiarme y que la ardamos los que nos acercamos.