sábado, 3 de noviembre de 2012

Una de madrugadas

Saboreo especialmente este momento mágico de la madrugada, sin prisas, sin obligaciones, sin ruidos, que es solo mío y para mi, donde sobrevolar el día y sacarle la lengua a los momentos jodidos que he conseguido superar sin que hayan podido conmigo, reírme de tanto imbécil que anda suelto pensando que tienen una influencia o que pueden afectarme ya y donde reconfortarme con las conversaciones que he tenido con la gente que siempre está ahí ayudando a poner más de una sonrisa e incluso una carcajada al día, que me han hecho pensar, llenarme, reírme, sorprenderme, soñar y darme cuenta de lo que ya sé, que las cosas más importantes y gratificantes, las tengo al alcance de la mano y tengo que valorarlas y agradecerlas en todo lo que valen. Y una vez sobrevolado y repasado el día corro a refugiarme en mi isla a atesorar el botín, desechando todo lo que no me sirve para hacer una hoguera con que calentarme y acumular el resto juntando pedazos que componen el puzzle de lo que merece la pena para aprender de ello y disfrutar, guardo retazos, momentos, sensaciones y personas tan especiales y algunos tan intensamente sentidos que tengo que cuidar de enterrarlos debajo de la arena lejos de los que nunca lo entenderían, de los que puedan pisotearlos o ensuciarlos, ya que solo son para iniciados, para aquellos que saben que la realidad a veces también esconde sorpresas desagradables, monotonías o ruidos desafinados, pero ese puzzle es lo que nos salva, nos hace sentir, vivir intensamente y saber que solo por eso, cada día es único y que hay instantes y personas que aunque solo ocupen un fugaz instante darán sentido a todo el resto ..."Me basta mirarte para saber que con vos me voy a empapar el alma"...

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