martes, 13 de noviembre de 2012

Fotos en la niebla


No aprendo ni a golpes, a desterrar de mi ahora las imágenes y lugares comunes del pasado, que empezaron reaparecieron de puntillas para recordarme quién era y a donde iba, en un ejercicio recuperador, y ahora aparecen por todos lados, sin dejarse controlar, impertinentes y empezando a no tener ninguna gracia.  Y aunque aparece gente nueva, lugares por descubrir y disfraces por calzarme, una y otra vez vuelven a colarse insistentemente con casualidades y sin ellas, las escondo rápidamente, me centro en mirar para adelante y ahí están de nuevo, y me resisto y dirijo la mirada hacia otro lado pero es inútil, ahí me paso toda una madrugada buscando fotos en la niebla, jodidas fotos censuradas que aparecen aún en miniatura, casi todas, menos la que me gustaría encontrar y no encuentro, y me siento imbecil volviendo a recaer, e intento salir huyendo de ese Nunca Jamás que no encuentro y realmente no estoy segura de querer encontrar,  y vuelo hacia lo mío, hacía mi monte, mi mirador, mi funi y cierto txakolí de buen recuerdo, este real, pero que también duele, este por incomprensible, por no explicado. Así que apelo al único mirón consentido y consentidor, a que me ayude a salir de este bucle que no conduce a parte alguna, a seguir explorando arco iris, cabos y playas vacías, librerías de Oporto y tantos lugares, músicas y disfraces por descubrir, que ya está bien de jugar al escondite con sueños y realidades que no quiere ser encontradas y de darles un tiempo y un espacio que ya no creo que les corresponda y seguramente no quieren que ya les sea concedido. "La vida no se mide en minutos, sino en momentos"

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