Torbellino de montes y montañas, montañas y montes me rodean cautivando mi vista y llenando todos
los espacios, espacios cambiantes teñidos de colores de otoño, los observo
mutar estática desde mi pequeña casa con esa gigante cafetera siempre llena
para los colegas y las conversaciones imposibles y… tantos años de rodaje y
vagabundeo por ciudades ajenas donde sentirme extraña y faltarme el aire para
al fin volver al punto de partida, ciudad-hogar-antes-ahora-siempre que me
envuelve y protege ofreciéndome lo mejor de ella en continuo alarde, me siento cual
hija pródiga con una sonrisa estúpida y perenne en mi cara y en mi alma, ¿por
qué? Pues porque sí, sé que pertenezco a este lugar igual que el lugar me
pertenece a mi en perfecta simbiosis. Intento ponerle banda sonora a este
momento “reconciliación con el mundo y conmigo y con mi vida” con Robe susurrándome
al oído a través de los auriculares mientras me pierdo en ese espacio infinito
que abarca mi vista, “Puede que ni me siente bien, ni me sirva de consuelo,
saber que nunca va a volver y que todo ha sido un sueño” … salgo del trance
inmediatamente, quita, quita, cambio rápido de canción, siguiente “Aunque ya no
esté tengo mis razones para ver que hay ocultas conexiones”…a la mierda, lanzo
lejos de mi los auriculares, ya ni intento probar con otra, mejor sin música
pienso, mientras creo escuchar lejana una risa burlona, ¡Que te den! Y tras el
arrebato momentáneo y consiguiente expulsión del invasor de mi espacio, vuelvo
a centrarme en mi torbellino de montes y montañas, montañas y montes hasta un
infinito absurdo ¿o era el absurdo infinito lo que había que romper?
jueves, 5 de noviembre de 2015
sábado, 24 de octubre de 2015
Algo llamado estadísticas
Mi desmemoria, tan selectiva ella, ni recuerda ni quiere recordar la motivación para comenzar este blog, ha pasado demasiada vida desde
entonces y muchos, muchos cambios como para querer hacerlo. Lo que si recuerda
es que ya hace algún tiempo que no era empujado por la necesidad vital de
escribir que me acompañaba antes, sino casi por “obligación” comprobando con
ello mi deterioro y mi decaimiento en mi facilidad para juntar letras, leo y
releo y solo encuentro caos y nada destacable. Más cuando últimamente me dirijo
a un destinatario único cual mensaje en una botella al mar, que esto también
debería analizarlo pero tampoco quiero hacerlo.
Sabiendo que nunca he pretendido que nadie siguiera lo que
escribo he sido cuidadosa en no dejar comentarios en otros blogs, ni hacer
publicidad, menos aún sabe de el la gente de mi entorno salvo una honrosa excepción,
realmente viendo la mediocridad y el embrollo que va saliendo, lo he guardado
solo para mi por pudor, vergüenza o vaya usted a saber que, pensando incluso
muchas veces en mandarlo a la hoguera antes de desterrarlo de una vez de mi
memoria.
Pero un día descubrí algo llamado estadísticas, palabra que
siempre me ha horrorizado, pero que esta vez ha servido para que consiga
engancharme a ellas, ya que descubro que tengo un lector asiduo, escriba o no,
siendo últimamente más bien que no y pienso que ya son ganas. Sí, conseguir un
lector asiduo no parece una gran proeza, pero en mi caso le agradezco la periodicidad y la persistencia ya que ha hecho elevar mi curiosidad a límites
insospechados por no hablar de cómo incentiva a mi imaginación y fantasía.
Así que ahora en vez de querer mandar el blog a la hoguera, entro
muchas veces con el firme propósito de juntar unas pocas letras aunque sean
tan caóticas como acostumbran como homenaje a ese mudo pero dedicado y paciente
lector, pero en vez de ello voy derechita a las estadísticas y mi cabeza se
empeña en distraerse elucubrando las motivaciones que pueden llevar a alguien a
esa frecuencia en sus visitas, que puede ver que no vea yo, como habrá llegado al blog, que pensara de lo que lee, tantos vericuetos
por donde me pierdo que al final agoto el tiempo sin haber escrito ni media palabra. Pero eso no evita que me sienta halagada y que gracias a él
siga intentando que algún día salga algo menos mediocre y más fluido y
comprensible en todo lo que escribo, sea aquí, en foros más íntimos o para mi
sola. Y si algún día lo consigo, que no pierdo la esperanza, quiero que ese
invitado de piedra sepa de donde salió la motivación para conseguirlo cuando yo
ya había considerado desistir y dedicarme solo a devorar lo que otros mucho mejores que yo ya habían plasmado. Gracias!!!
sábado, 19 de septiembre de 2015
Va de rincones
Tras un periodo de actividad social sin tregua,
sorprendente, caótico, enriquecedor y agotador, (te hubiese encantado el
relato, sobre todo el de…) paro un
segundo a tomar aire, a reencontrarme conmigo misma (lo mismo hasta contigo
pero no más chutes para tu autoestima) a integrar cada momento y a envolverme
de mis imprescindibles que consiguen que vuelva a tomar contacto, o sea, un
buen café, un mejor libro y mi eterna libreta y después de esta terapia
recuperadora, lista para todo lo que quiera venir, que a favor de todo
pronostico superan mis mejores expectativas en este retorno a casa, a lo que
soy (sin faltar cierto pepito grillo disfrazado de primo más primo que me
recuerda que no debo perder la esencia de cierta niña alocada que conoció) a
las casualidades, por cierto, y por no hablar de esquinas o diagonales, actualizamos
a rincones, bonito el de este año y ya ni te cuento si repasamos el del año
pasado, y ahí si que se pude decir sin dudar que no he intervenido para
adornarlo, y quién necesite un mapa que tire de guía!!!
sábado, 27 de junio de 2015
Posibilidades
Aún con todo y esa prescinbilidad (bonito palabro) siguen
atrayéndome las direcciones prohibidas, el llevar la contraria y sigo sin hacer
caso aún cuando escucho “ultima vez que…”, mira en eso si que te hice caso y
aprendí rápido que “siempre es la penúltima”, de ahí a la famosa frase “imposible
es solo una opinión” hay solo un mínimo paso. Así que cuando llegan horas
intempestivas y veo la luna por mi ventana abierta a ver quién es el osado que
se atreve a contradecir mi versión de que estás muy presente escuchando mis
interminables relatos de la parte poética de la vida, mientras tú dudas durante
medio segundo si no adornaré la versión para hacerla más atrayente, como una de
las últimas hace poquitos días en urgencias a las 3 de la mañana con dos
señoras, una de ellas de 83 años casi peleándose por recitarme poesía, sí, sí,
poesía, empezaron por el libro de una de ellas que tenían encima y acabando por
llevarlas a mi terreno más obvio con el tío Mario (Benedetti, claro está) en
ese momento ¿quién va a atreverse a negarme que estabas allí escuchando
embelesado y deleitándote con una escena tan surrealista? Vamos, a mi me parece
antes posible el que sigas ahí de alguna manera que la escena en sí que estaba
viviendo, una de tantas de esas que acaban siempre pasándome a mí, ya sabes, “Solo
viviendo absurdamente….”
viernes, 12 de junio de 2015
Mi visión alternativa
Ese punto de encuentro donde acogerme a la perspectiva de la
realidad desde el punto de vista de aquella alocada prima que tuviste a bien
despertar. Será por eso que ahora que ya no armas estrépito alguno en mi
memoria, al contrario, sorprendentemente las apariciones son escasas y de lo más
moderado (te estás haciendo mayor), ahora soy yo la que de forma consciente
escribo esto pensando en ti en un
intento de recuperación, no de ti evidentemente, ya que seguramente ya
tengo más que asumido tu papel de fantasma remoto del pasado (lo siento por tu
ego si alguna casualidad te trae a leer esto), sino a la recuperación de la
esencia de aquella prima a la que enseñaste a usar las alas, pintar la vida de
colorines, bueno ya sabes, la jodida feria… A pesar que como decía el otro
(también fantasma remoto del pasado que
se positivamente que su ego no va a toparse con esto) yo siempre he tenido mi público
agradecido y que me ríe la gracia (mi ego aplacado, gracias, ya pasa de estas
cosas) que espera expectante mi relato, a bocajarro y sin filtro, de mis nuevas
andanzas. Pero entre tantas multitudes que conviven en mi interior y tantas
formas de poder contarlo, echo en falta mi visión alternativa, esa que pudo
contarte mi trasplante sin anestesia a tierras del este con sus primeras
impresiones y decepciones, y ahora que la vida me ha dado una segunda oportunidad
(o tercera o cuarta, ya he perdido la cuenta) y he recuperado mi ansiado norte
y la vida se ha puesto a favor y voy redescubriendo/me, te busco aunque sea
cerrando los ojos, como escribió cierto pariente nuestro argentino, para
encontrarte y así entre trago y trago de pitarra (al fin lo probé de verdad!!!)
o de lo que haga falta voy acumulando historias versión Li de mi nueva
existencia. Claro, me falta las réplicas, los comentarios a los que sacar punta,
los puntos y las vistas, pero siempre he sido alguien con mucha imaginación y hasta para eso eres
prescindible (de nuevo apelo al favor tu ego y a saber que me entiendes aún
sin tener que contar todo).
domingo, 7 de junio de 2015
Realidades paralelas o diagonales...
Y aún dando igual todo, me siguen acompañando mis
incongruencias, extrañándome de tu (cada día menor) pertinaz presencia en mi
recuerdo y dando normalidad a seguir escribiendo como si realmente estuvieras
atisbando agazapado en una esquina o como si ese mar que antes compartíamos te
lo fuera a hacer llegar y algún día el viento del oeste pudiera devolverme la respuesta aunque fuera a cobro revertido. Definitivamente, he dejado de
hacer caso al poco o nulo razonamiento que ha acompañado siempre mi proceder,
para caer del todo en el lado de la inconsciencia, de los impulsos, de hacer y
pensar lo que me salga, que en mi caso, pocas veces es lo más lógico y
aplicable a estereotipos. Mis realidades paralelas o diagonales o de cualquier
tipo que me han hecho ser tantas, nunca me van a permitir afirmar, como escribió
Borges, que yo nunca he sido aquella que… por más que tus realidades y las mías
paseen ahora por universos distintos, cada vez más distantes y en orbitas
diferentes, existe un lugar que siempre será un punto de encuentro aunque tu ya
no estés…
viernes, 1 de mayo de 2015
Con o sin horario
Y el tiempo que se va, imperceptible me arrastra, me lleva y
me trae, desaparece, para reaparecer días después queriendo acaparar un protagonismo
que no le pienso dar, vivo, independientemente de una máquina con manecillas
que nunca he usado, porque ahora si, ahora vivo no solo mato el tiempo, ahora
disfruto de los momentos con o sin horario, ahora la vida y el tiempo no me pasan,
me zambullo en ellos de cabeza, ¿y en mi cabeza? En esa hay instantes que sigo
atascada en ese infame bar de la esquina, con su música de jazz y sus cervezas
para todos ¿para todos? Da igual, ya es hora de cerrar y a mi me espera una
realidad donde sacar la mano por la ventana y ver la luna y mojarme y ya nos
desencontraremos otro día subiendo un peldaño cualquiera de unas escaleras
paralelas o diagonales o… ¿Y que más da?
domingo, 22 de marzo de 2015
Mañana de domingo
...Así que pese a que mi vida transcurre ahora por sendas
soleadas, es un decir, ya sabemos que yo soy mujer de brumas y lluvias, de vez
en cuando me es inevitable que tu recuerdo irrumpa insolentemente, y quizá
hasta eche de menos esa parte de ti que tan bien llegué a conocer, pero solo
quizá, y pese a tener ahora un buen puñado de gente a quien querer y en donde
reflejarme, algunas madrugadas añoro a
esa “Li” que tu descubriste en mí. Igual que alguna rara vez, tras alguna casualidad
impactante, de forma automática me veo yendo a un correo exclusivo que sólo
contiene telarañas y al comprobar que en él ya no hay a quién contarle nada, ni
viajes por oestes desérticos, ni obligadas visitas a castillos de sal, ni
tantas cosas, cambio a ese otro correo más concurrido y de uso diario donde voy
dejando caer retazos de mis cuartos y mis horas a diversas personas que padecen
mis paranoias sin llegar a entender seguramente muchas partes de ellas ya que
les faltarían algunas pistas. Y aún así, tantas cosas que me gustaría contarte,
ya sé, nada sorprendente conociendo mi intenso palique, y sobre todo, tantas
cosas que quisiera saber de ti, de tus mañanas de domingo, pese a saber que no
hay de que preocuparse, de que siempre te queda tu modo bobo feliz, tu montón
de tesoros y una inteligencia mayor que la mía para haber sabido alejarte y
poder olvidar que en un pasado ya muy remoto tuviste una prima que te dejaba
sin dormir aunque no sin soñar. En cambio mi realidad juega a veces con trampas
y el viento me trae reflejos de irrealidades y soplos de casualidades, ya se
aburrirá…
sábado, 21 de marzo de 2015
Profusión cromática
Porque en el paso por la jodida feria al fin he comprendido que una vez que le quitas a la vida la trascendencia, la seriedad, la
parafernalia y demás absurdeces que nos enseñan y la dejas simple y casi minimalista, esta se
vuelve más liviana y te muestra su lado más amable y divertido, incluso podría
decir que se gasta un fino sentido del humor poniéndote en situaciones o
momentos que si los quieres contar no se
los creería nadie pero que yo disfruto especialmente, aquí volveríamos al estúpido comentario que me dejaste caer
alguna vez de si no me inventaría yo las cosas para que todo fuese más poético,
mirado con perspectiva es un gran halago, pero ni yo en mi mejor versión
imaginativa soy capaz de equipararme con
los detalles y sorpresas del día a día. Yo solo me dedico a vivirlos plenamente
dejándome sorprender, con mi ilusión siempre puesta, más ahora que he recuperado mis raíces y mi
identidad, sin olvidarme que mientras he conseguido regresar, alguien me enseño
a volar bien alto. Ahora no es que haya cogido una parcelita y la haya pintado
de colorines, es que todo es de tal profusión cromática, que hay veces que me
siento protagonizando un cuento escrito solo para que yo disfrute de él sin
tener que preocuparme de corregir nada. Y si, entiendo que pueda parecer
demasiado empalagosa, sin ese espíritu crítico, rebelde y ácido que me
acompañaba a ratos, pero es que sería totalmente injusta en este momento de mi
vida si me quejara de algo y además ya no tengo quién me replique sabiendo la
tecla exacta para que yo salte o será que al fin he asimilado lo que es ser la jodida reina del comedimiento, así que…..
miércoles, 18 de marzo de 2015
Por un puñado de cajas
Cambios y mudanzas, es lo que impera esta temporada y
realmente lo que ha marcado mi vida, sólo
que está vez los cambios siempre son a mejor y a acercarme aún más donde siempre
he querido estar y ya me encuentro. Una vida que por fin va colocándose ella
solita mientras yo me dedico simplemente a disfrutar de ella y de lo que me
trae y de lo que se lleva. Tiempo de
volver a poner orden, desempaquetar, tirar, colocar, ubicar, media vida
resumida en un puñado de cajas y más de 500 libros, no está mal el balance, ¿para que más? sabiendo que el más valioso siempre me lo he llevado puesto, quizá sea el que
más importa o el que más impronta, ¿quién lo sabe? Lo único que necesito saber
es que ahora, al fin, he encontrado la
estabilidad al menos la emocional, y he vuelto a tener bien sujeta a la ilusión
por todo y a las ganas de llenar cada momento del día. Y el que quiera estar
que esté y al que no, gracias por haber participado y aportado durante el
tiempo que fuese de mi experiencia por la jodida feria, cada tramo menos jodida
y más feria.
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