Al acercarse ciertas fechas, se despliega de forma automática mi lista mental de lugares y eventos por disfrutar a la vez que comienzo a estar en modo “estado de atención” ante cualquiera de las infinitas posibilidades que pudieran surgir para acercarme a cumplir con dicha lista.
Así abril dirige mi atención hacia el este con sus rosas y libros, y durante unos días vivo pendiente de listas de autores que se van confirmando y pendiente de los horarios de firmas para elaborar un itinerario por si surge la posibilidad de ir completando mi biblioteca de libros autografiados.
En cambio mayo me hace virar hacia el desierto del oeste y cierto festival que se me resiste, pero la liturgia es la misma, días antes me hago una composición de conciertos y actuaciones por si cualquier circunstancia me conduce a, por fin, rendir debida cuenta de él como se merece. Más ahora que no tengo cronista gráfico del evento que me contagie su entusiasmo. Pero bueno, que parece que este año tampoco ha podido ser, da igual, está claro que cada cosa tiene su momento y...
Y también iba a ser que por una vez te quedaras quietecito y no aparecieras desde cierta plaza con reminiscencias de cierto personaje de Capadocia con tendencia a jugar con fuego y con las mismas rosas que en abril:
-. ¡Que bien quedan las frases hechas! Pero ¿seguro que da igual? No sabes lo que ha sido esto este año, joder prima, cada año se superan.
.- Pues entonces el del año que viene será aún mejor ¿no?
-. No sé yo, este año con su número tan redondo, con su lluvia como os gusta a los bárbaros del norte, con...
.- Tranquilo que antes cumpliré yo con ese festival, igual que he cumplido con otros parajes cercanos, que otros cumplan con cierto castillo de sal, con él que también he cumplido yo, y con...
-. Como se te está olvidando jugar, antes eras más divertida...
.- Pues tu sigues igual de capullo cuando quieres.
-. Claro, norteña malhablada, por eso me odias tanto y ni siquiera te acuerdas de mi...
Ufff, vuelvo a mi realidad menos paralela levantando la vista y me veo acogida por mis montañas que me hacen sentir en casa y al fin en paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario