Tras un periodo de actividad social sin tregua,
sorprendente, caótico, enriquecedor y agotador, (te hubiese encantado el
relato, sobre todo el de…) paro un
segundo a tomar aire, a reencontrarme conmigo misma (lo mismo hasta contigo
pero no más chutes para tu autoestima) a integrar cada momento y a envolverme
de mis imprescindibles que consiguen que vuelva a tomar contacto, o sea, un
buen café, un mejor libro y mi eterna libreta y después de esta terapia
recuperadora, lista para todo lo que quiera venir, que a favor de todo
pronostico superan mis mejores expectativas en este retorno a casa, a lo que
soy (sin faltar cierto pepito grillo disfrazado de primo más primo que me
recuerda que no debo perder la esencia de cierta niña alocada que conoció) a
las casualidades, por cierto, y por no hablar de esquinas o diagonales, actualizamos
a rincones, bonito el de este año y ya ni te cuento si repasamos el del año
pasado, y ahí si que se pude decir sin dudar que no he intervenido para
adornarlo, y quién necesite un mapa que tire de guía!!!
sábado, 19 de septiembre de 2015
sábado, 27 de junio de 2015
Posibilidades
Aún con todo y esa prescinbilidad (bonito palabro) siguen
atrayéndome las direcciones prohibidas, el llevar la contraria y sigo sin hacer
caso aún cuando escucho “ultima vez que…”, mira en eso si que te hice caso y
aprendí rápido que “siempre es la penúltima”, de ahí a la famosa frase “imposible
es solo una opinión” hay solo un mínimo paso. Así que cuando llegan horas
intempestivas y veo la luna por mi ventana abierta a ver quién es el osado que
se atreve a contradecir mi versión de que estás muy presente escuchando mis
interminables relatos de la parte poética de la vida, mientras tú dudas durante
medio segundo si no adornaré la versión para hacerla más atrayente, como una de
las últimas hace poquitos días en urgencias a las 3 de la mañana con dos
señoras, una de ellas de 83 años casi peleándose por recitarme poesía, sí, sí,
poesía, empezaron por el libro de una de ellas que tenían encima y acabando por
llevarlas a mi terreno más obvio con el tío Mario (Benedetti, claro está) en
ese momento ¿quién va a atreverse a negarme que estabas allí escuchando
embelesado y deleitándote con una escena tan surrealista? Vamos, a mi me parece
antes posible el que sigas ahí de alguna manera que la escena en sí que estaba
viviendo, una de tantas de esas que acaban siempre pasándome a mí, ya sabes, “Solo
viviendo absurdamente….”
viernes, 12 de junio de 2015
Mi visión alternativa
Ese punto de encuentro donde acogerme a la perspectiva de la
realidad desde el punto de vista de aquella alocada prima que tuviste a bien
despertar. Será por eso que ahora que ya no armas estrépito alguno en mi
memoria, al contrario, sorprendentemente las apariciones son escasas y de lo más
moderado (te estás haciendo mayor), ahora soy yo la que de forma consciente
escribo esto pensando en ti en un
intento de recuperación, no de ti evidentemente, ya que seguramente ya
tengo más que asumido tu papel de fantasma remoto del pasado (lo siento por tu
ego si alguna casualidad te trae a leer esto), sino a la recuperación de la
esencia de aquella prima a la que enseñaste a usar las alas, pintar la vida de
colorines, bueno ya sabes, la jodida feria… A pesar que como decía el otro
(también fantasma remoto del pasado que
se positivamente que su ego no va a toparse con esto) yo siempre he tenido mi público
agradecido y que me ríe la gracia (mi ego aplacado, gracias, ya pasa de estas
cosas) que espera expectante mi relato, a bocajarro y sin filtro, de mis nuevas
andanzas. Pero entre tantas multitudes que conviven en mi interior y tantas
formas de poder contarlo, echo en falta mi visión alternativa, esa que pudo
contarte mi trasplante sin anestesia a tierras del este con sus primeras
impresiones y decepciones, y ahora que la vida me ha dado una segunda oportunidad
(o tercera o cuarta, ya he perdido la cuenta) y he recuperado mi ansiado norte
y la vida se ha puesto a favor y voy redescubriendo/me, te busco aunque sea
cerrando los ojos, como escribió cierto pariente nuestro argentino, para
encontrarte y así entre trago y trago de pitarra (al fin lo probé de verdad!!!)
o de lo que haga falta voy acumulando historias versión Li de mi nueva
existencia. Claro, me falta las réplicas, los comentarios a los que sacar punta,
los puntos y las vistas, pero siempre he sido alguien con mucha imaginación y hasta para eso eres
prescindible (de nuevo apelo al favor tu ego y a saber que me entiendes aún
sin tener que contar todo).
domingo, 7 de junio de 2015
Realidades paralelas o diagonales...
Y aún dando igual todo, me siguen acompañando mis
incongruencias, extrañándome de tu (cada día menor) pertinaz presencia en mi
recuerdo y dando normalidad a seguir escribiendo como si realmente estuvieras
atisbando agazapado en una esquina o como si ese mar que antes compartíamos te
lo fuera a hacer llegar y algún día el viento del oeste pudiera devolverme la respuesta aunque fuera a cobro revertido. Definitivamente, he dejado de
hacer caso al poco o nulo razonamiento que ha acompañado siempre mi proceder,
para caer del todo en el lado de la inconsciencia, de los impulsos, de hacer y
pensar lo que me salga, que en mi caso, pocas veces es lo más lógico y
aplicable a estereotipos. Mis realidades paralelas o diagonales o de cualquier
tipo que me han hecho ser tantas, nunca me van a permitir afirmar, como escribió
Borges, que yo nunca he sido aquella que… por más que tus realidades y las mías
paseen ahora por universos distintos, cada vez más distantes y en orbitas
diferentes, existe un lugar que siempre será un punto de encuentro aunque tu ya
no estés…
viernes, 1 de mayo de 2015
Con o sin horario
Y el tiempo que se va, imperceptible me arrastra, me lleva y
me trae, desaparece, para reaparecer días después queriendo acaparar un protagonismo
que no le pienso dar, vivo, independientemente de una máquina con manecillas
que nunca he usado, porque ahora si, ahora vivo no solo mato el tiempo, ahora
disfruto de los momentos con o sin horario, ahora la vida y el tiempo no me pasan,
me zambullo en ellos de cabeza, ¿y en mi cabeza? En esa hay instantes que sigo
atascada en ese infame bar de la esquina, con su música de jazz y sus cervezas
para todos ¿para todos? Da igual, ya es hora de cerrar y a mi me espera una
realidad donde sacar la mano por la ventana y ver la luna y mojarme y ya nos
desencontraremos otro día subiendo un peldaño cualquiera de unas escaleras
paralelas o diagonales o… ¿Y que más da?
domingo, 22 de marzo de 2015
Mañana de domingo
...Así que pese a que mi vida transcurre ahora por sendas
soleadas, es un decir, ya sabemos que yo soy mujer de brumas y lluvias, de vez
en cuando me es inevitable que tu recuerdo irrumpa insolentemente, y quizá
hasta eche de menos esa parte de ti que tan bien llegué a conocer, pero solo
quizá, y pese a tener ahora un buen puñado de gente a quien querer y en donde
reflejarme, algunas madrugadas añoro a
esa “Li” que tu descubriste en mí. Igual que alguna rara vez, tras alguna casualidad
impactante, de forma automática me veo yendo a un correo exclusivo que sólo
contiene telarañas y al comprobar que en él ya no hay a quién contarle nada, ni
viajes por oestes desérticos, ni obligadas visitas a castillos de sal, ni
tantas cosas, cambio a ese otro correo más concurrido y de uso diario donde voy
dejando caer retazos de mis cuartos y mis horas a diversas personas que padecen
mis paranoias sin llegar a entender seguramente muchas partes de ellas ya que
les faltarían algunas pistas. Y aún así, tantas cosas que me gustaría contarte,
ya sé, nada sorprendente conociendo mi intenso palique, y sobre todo, tantas
cosas que quisiera saber de ti, de tus mañanas de domingo, pese a saber que no
hay de que preocuparse, de que siempre te queda tu modo bobo feliz, tu montón
de tesoros y una inteligencia mayor que la mía para haber sabido alejarte y
poder olvidar que en un pasado ya muy remoto tuviste una prima que te dejaba
sin dormir aunque no sin soñar. En cambio mi realidad juega a veces con trampas
y el viento me trae reflejos de irrealidades y soplos de casualidades, ya se
aburrirá…
sábado, 21 de marzo de 2015
Profusión cromática
Porque en el paso por la jodida feria al fin he comprendido que una vez que le quitas a la vida la trascendencia, la seriedad, la
parafernalia y demás absurdeces que nos enseñan y la dejas simple y casi minimalista, esta se
vuelve más liviana y te muestra su lado más amable y divertido, incluso podría
decir que se gasta un fino sentido del humor poniéndote en situaciones o
momentos que si los quieres contar no se
los creería nadie pero que yo disfruto especialmente, aquí volveríamos al estúpido comentario que me dejaste caer
alguna vez de si no me inventaría yo las cosas para que todo fuese más poético,
mirado con perspectiva es un gran halago, pero ni yo en mi mejor versión
imaginativa soy capaz de equipararme con
los detalles y sorpresas del día a día. Yo solo me dedico a vivirlos plenamente
dejándome sorprender, con mi ilusión siempre puesta, más ahora que he recuperado mis raíces y mi
identidad, sin olvidarme que mientras he conseguido regresar, alguien me enseño
a volar bien alto. Ahora no es que haya cogido una parcelita y la haya pintado
de colorines, es que todo es de tal profusión cromática, que hay veces que me
siento protagonizando un cuento escrito solo para que yo disfrute de él sin
tener que preocuparme de corregir nada. Y si, entiendo que pueda parecer
demasiado empalagosa, sin ese espíritu crítico, rebelde y ácido que me
acompañaba a ratos, pero es que sería totalmente injusta en este momento de mi
vida si me quejara de algo y además ya no tengo quién me replique sabiendo la
tecla exacta para que yo salte o será que al fin he asimilado lo que es ser la jodida reina del comedimiento, así que…..
miércoles, 18 de marzo de 2015
Por un puñado de cajas
Cambios y mudanzas, es lo que impera esta temporada y
realmente lo que ha marcado mi vida, sólo
que está vez los cambios siempre son a mejor y a acercarme aún más donde siempre
he querido estar y ya me encuentro. Una vida que por fin va colocándose ella
solita mientras yo me dedico simplemente a disfrutar de ella y de lo que me
trae y de lo que se lleva. Tiempo de
volver a poner orden, desempaquetar, tirar, colocar, ubicar, media vida
resumida en un puñado de cajas y más de 500 libros, no está mal el balance, ¿para que más? sabiendo que el más valioso siempre me lo he llevado puesto, quizá sea el que
más importa o el que más impronta, ¿quién lo sabe? Lo único que necesito saber
es que ahora, al fin, he encontrado la
estabilidad al menos la emocional, y he vuelto a tener bien sujeta a la ilusión
por todo y a las ganas de llenar cada momento del día. Y el que quiera estar
que esté y al que no, gracias por haber participado y aportado durante el
tiempo que fuese de mi experiencia por la jodida feria, cada tramo menos jodida
y más feria.
domingo, 18 de enero de 2015
Desenredando añoranzas
Me desapunto del cualquier tiempo pasado fue mejor y me
apunto a que cada historia tiene su momento o cada momento su historia, vaya
usted a saber, y cada tramo sus compañeros de viaje, algunos reincidentes y
perpetuos, otros que van y vienen y los que irremediablemente están destinados
desde un principio a desaparecer en algún momento, categoría esta última a la
que perteneces por más que mi memoria no quiera entenderlo y te vaya trayendo y
llevando, llevando y trayendo de ella, como si estuvieras mecido por las olas
de un mar que golpea de forma continuada a ese siempre mágico castillo de sal. Pese
a que yo ahora ande inmersa más entre montes que entre mares, desenredando mis
añoranzas y entrelazando recuerdos antiguos con nuevas vivencias que vienen a
sustituirlos en una extraña mezcolanza de lo que fui y de lo que soy, de
recuperar mis orígenes sin perder la esencia de lo que he acumulado en los años
intermedios de itinerancia, resumiendo, suponiendo que alguna vez haya sido
capaz de asimilar tal concepto, reinventarme de nuevo a partir de mis
comienzos, y ahí querido primo, me temo que no tienes ninguna cabida, ni
siquiera como mudo espectador en mi caótica y desquiciada cabeza, en el improbable
caso de que pudieras estar sin decir ni puntualizar nada…
sábado, 3 de enero de 2015
Minúscula motita
Será que estoy hastiada de tanto será, de tanto pudo haber
sido, de tanto nunca jamás… Ahora solo quiero ser, signifique lo que demonios
quiera significar, vale que me guste verme reflejada en la gente que proyecta
una luz especial sobre mí, vale que pudiera haber sido y podré ser miles que no
he sido y no voy a ser y aún así me gusta quién soy aquí y ahora y lo que vivo,
así que tu cada día menos persistente
recuerdo puede buscarse otro lugar donde acampar y alborotar, como dijiste
alguna vez, yo quiero volar por las soleadas campas de la realidad (o algo así,
ya sabemos que mi caótica memoria almacena como le da la gana) y sacar la mano
por la ventana y mojarme y seguramente tu recuerdo sea tan irreal como esa
realidad paralela que inventamos, pura ficción, puro cuento, polvo al fin y al
cabo que acabará barrido por el viento de la memoria hasta no dejar ni una minúscula
motita de una historia más que caducada ya, más que agotada, más que sabida y previsible.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
