Acabada la tregua de estos 3 días, retomo conciencia para
superar de nuevo una semana caótica, como todas las que van viniendo últimamente,
aunque esta tiene un día de gloria, el día que voy a pasearme por una ciudad
con sus calles inundadas de libros, rosas y lo más importante, escritores de
todos los colores, estilos y condición. Y así me veo esperando, cual niña en
noche de Reyes (por muy republicana que sea la niña), a que llegue ese día
donde mezclarme con la multitud (si, lo sé, odio las multitudes y últimamente no
soporto a la gente, pero creo que podré superarlo sin morder a nadie),
empaparme de literatura, y tener al alcance de la mano a tantos y tantos
escritores, ponerles cara, conocerles… aunque tendré que llevar casi una maleta
en vez de una mochila, para poder dar cabida a tanto libro en espera de firma, burda
excusa para tener delante a esa gente con tal arte para juntar letras que
logran conmoverme, cambiar mi mundo y levitar, serán de las pocas personas que
me causan una profunda admiración (si, lo mismo también una cochina envidia por
no poder ser como ellos). Porque alguien capaz de escribir que el euskera se
semeja a un mapa del tesoro es alguien digno de conocer, así que sí, empezaré
por Kirmen Uribe, a ver si soy capaz de articular palabra pese a mi intenso
palique, ya que estar ante alguien con semejante capacidad hace que a su lado
me convierta en nada. Para seguir con alguien que me cautivó con esta frase, “Perdemos
la memoria de las palabras, pero no la memoria de las emociones ",
si, Amin Maalouf para continuar e ir caminando 10 centímetros por
encima del suelo, aunque a él no podré decirle mucho ya que al problema de
quedarme abstraída, añadimos mi poca capacidad para otras lenguas que no sea
alguna minoritaria. Claro, visita obligada al descubridor de los amarillos y su
mundo, y de creer y crear sueños, así que Albert Espinosa se añade a la lista,
esas listas de las que tanto escribe, y a él si que tendría cosas y cosas que
decir, ya que es una de esas personas con las que te gustaría sentarte a tomar
un café o tirarte en cualquier lado y hablar y hablar, bueno, en este caso,
escuchar y escuchar y hacerle mil preguntas. Y si después de estos 3 no he
saturado los sentidos y puedo seguir asimilando más estado de éxtasis, tocará
visita a la escritora por excelencia, con el permiso de Marguerite Yourcenar
claro está, pero es que después de leer todos sus libros creo que me quedo con….todos???
quizá con El Origen perdido por ser el primero que leí de ella, porque
convergieron en él una serie de casualidades, en fin, que si, que el broche de
oro se lo dejo a Matilde Asensi, que casi hubo una confabulación para que me la
presentaran y poder estar un rato más con ella que una simple firma, pero es lo
mismo, ya con verla de cerca y hacerle saber lo que me impresionó ese libro en
particular y el resto, ya tengo suficiente como para poder sobrevolar la
realidad un mes o más!!! Y a partir de ahí tengo unos cuantos libros más en
espera de firma, más comercialoides, así que veré las ganas que me quedan o el
tiempo que esa es otra, de pasar por la enorme fila que puedan tener Carlos
Ruiz Zafón, Ildefonso Falcones, Punset y tantos y tantos otros….así que si no
pasa nada, el martes voy a dedicarlo a homenajearme y a vivir todo un regalo
para los sentidos, lo mismo estando rodeada en todo momento de tanta
creatividad y tanto ingenio, algo se pega y puedo por fin hacer algo de
provecho de mi y no tanto ser la jodida reina del destajo puro y duro!!!

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