martes, 18 de diciembre de 2012

Instancia de aplazamiento



Con esta histeria que le está entrando a algunos con el fin del mundo que nadie ha predicho pero al que todos se apuntan, me ha dado por pensar las cosas que he conseguido para poner un punto final, y la verdad que el balance queda un poco pobre, así que mejor que me lo alarguen unos añitos más, o en su defecto que me den otra vida de regalo, un 2x1…Porque si, he tenido dos fieras (aunque hay ratos que pienso que debería haber cruzado las piernas con una de ellas), dos parejas  (pero curiosamente siempre pensando en otras personas) y bueno seguramente algún rollo  porque ya he dimitido de vivir con nadie, mis genes independientes  ganan siempre la partida (o quizá es que aún no he conocido a nadie tan bueno de padecerme a mi por las mañanas o yo a él y que sepan darme mi espacio), he vivido en 5 ciudades (de las cuales creo que me sobran casi todas menos una, uff, sobre todo hay dos que…),  montado en globo (uauu, increíble), conocido a gente de lo más interesante (salpicado con un montón de soplapollas impadecibles), viajado un poquito (aunque me quedan tantos y tantos sitios imprescindibles por conocer, Uruguay, Irlanda, Alaska y claro está muchos destinos más accesibles y cercanos, incluido mi deuda personal con las peñas del tesoro y el lavadero), me he reído y me sigo riendo mucho (aunque también me ha tocado llorar mucho) y vivido situaciones y sueños de lo más peculiares y surrealistas. De lo de escribir un libro ya me olvido, creo que cuanto más leo, más cuenta me doy de mis propias limitaciones (pese a ser una de donde es y la palabra imposible o no puedo, no son precisamente parte de su vocabulario), aunque no soy la única, me temo que sigo esperando (sentada, menos mal) la indiscutible obra de la literatura universal que nunca será.


Y aún así son tantas y tantas las cosas que me quedan por realizar, más cuando yo era de las que quería hacer todo y de todo para ayer, y si, sé que ahora toca un impas, atrapada en un sitio que no es el mío y dando pasos para regresar definitivamente a casa, pero hay ratos que se me hace eterna esa vuelta y ese recuperar mi vida y retomar tantos sueños y tantas cosas por vivir, por aprender, por sentir, tantos momentos que me quedan por compartir, que como en 4 días creo que no me va a dar tiempo, mejor voy a echar una instancia para solicitar un aplazamiento de  ese fin del mundo, al menos para mí y ya me lo vuelvo a replantear dentro de unos ¿90 años más?? Por lo menos…


No hay comentarios:

Publicar un comentario