Por diferentes circunstancias, ella hacía más de 5 años que
no pisaba su tierra, y no, no es que era que le hubiesen negado la entrada o le
hubieran quitado la ciudadanía, simplemente la vida que es así de perra a
veces. Según más tiempo pasaba, más extrañaba ella su ría, sus montañas, su mar
salvaje… su añoranza era tal, que cuando cerraba los ojos y sin cerrarlos
muchas veces, se veía paseando por los rincones que tanta falta le hacían y
suspiraba pensando cuando podría ser realidad ese paseo. Y como buena regla
proporcional, según más añoraba su tierra, más extraña y fuera de sitio se sentía
donde le tocaba pasar ahora sus días.
Por suerte ella tenía un buen colega, que le consentía en exceso, le mandaba
habitualmente su mar, junto a las sensaciones que se sienten junto a él, le
llevaba a homenajes varios y amanecía con fotos de un mar lleno de rosas y poco
a poco le iba recuperando la memoria de lo que ella había dejado atrás,
enterrado y olvidado para que no doliera demasiado. Y ella iba sacando así fuerzas para apretar uñas y dientes y luchar con el objetivo de volver de forma permanente a su casa cuanto antes. Hasta que llegó el día que él
le comentó la posibilidad de hacerse tropocientos kilómetros para venir a
buscarla, hacer otros tropocientos para acercarla
de nuevo a pisar, oler y sentir su pueblo y traerla de nuevo de vuelta a su cárcel
particular. Ella, acostumbrada a que alguna de la gente que tenía cerca se lo
pusiera bastante cuesta arriba y se lo complicara todo, al comprobar lo que el estaba
dispuesto a hacer, se conmovió y emocionó, sin poder creer que alguien estuviera
dispuesto a realizar semejante barbaridad por ella. Me contaron que incluso se pasó
toda la noche llorando de la emoción, pero eso ya no se sabe si es ficción,
porque ya sabemos que acostumbrada como está a desayunarse ochomiles sin
despeinarse, esa debilidad no se la conoce casi nadie.
Lo curioso del tema es que él se auto clasificaba como un
desastre, bueno dentro de la fauna que le acompaña siempre que nunca deja de
sorprender con alguien nuevo. Y ella pensó, que ojalá su vida hubiera estado
llena de más desastres como este y no de tanto espabilado al que le ha tocado y
aún le toca a veces padecer. Porque a pesar de que su memoria ha borrado tanto
y es de lo más selectiva, guarda a buen recaudo, el primer fin de año que le
tocó pasar sola, y él aguanto estoicamente delante de un ordenador toda la
noche para que ella estuviera acompañada ese día tan duro para ella, en el que
debería estar celebrando cumpleaños en vez de estar echando de menos a el
homenajeado.
Y son estos detalles ¿detalles?? Detallazos!!!, los que le
hacen pensar que pese a todo lo que le queda por avanzar y conseguir, es un auténtico
lujo, que muy poca gente se puede permitir el tener, las personas que le rodean
para animarle y ayudarle a conseguirlo….. (que me den)…

Yo también recuerdo un fin de año delante de una pantalla y brindando a través del Messenger. Un día para recordar, por lo especial que fué y lo bien que me lo pasé.
ResponderEliminarLa verdad es que si me pongo a repasar son ya unos poquitos años eh?? Jo y acordándome ayer que fué el día de surrealismos varios, (si ves para cuanto ha dado lo de la prótesis...ayer alguno que anda con una hora menos me llamo a las doce y media de la noche, que por poco muere, y no veas a carcajadas y llorando los dos cuando se lo contaba, no se como me hablan los vecinos, y toda la tarde igual contandolo)a lo que iba, me acordé de un autobus nocturno, un espóntaneo cantando, yo llorando de risa (para variar, esto de los lloros voy a tener que empezar a mirarmelo) y la pobre señora aquella dándome ánimos y diciendome "pobre, te has emocionado verdad???...anda que no tenemos historias para contar....la de ñoñosti cada vez que se acuerda de esta se parte (no es para menos)...y ya, que menuda incontinencia verbal.....
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