viernes, 28 de noviembre de 2014

Día libre



¿O será que a veces es mejor no saber? Creo que el exceso de información es contraproducente, nos enseñan a querer saber de todo y cuanto más sepas mejor, cuando opino que al igual que Sócrates, mejor saber que no se sabe nada, porque el saber  si ocupa lugar y mucho y nos condiciona y jode la vida en vez de solucionárnosla como nos hacen creer.  Que decir del exceso de recuerdos, tener la mente llena de pasado no conduce a ningún sitio que no sea a lastrarnos el presente, así que hoy te concedo día libre, te dejo pagada una botella de reserva especial de tío Jack (Daniel´s como siempre) en ese bar onírico que ya nunca frecuento y entretente allí un rato con el camarero, mientras yo intento avanzar un poquito poniendo de nuevo distancia entre nunca fue, nunca es, nunca será y disfruto de las nuevas compañías y del paisaje e intento enfrentarme a una página en blanco, no a una tan manoseada de tanto  releerla…

jueves, 27 de noviembre de 2014

Tantas piezas



Puzzle que no es tan sencillo ir completando, porque no tienes referencia, no tienes donde mirar la imagen completa para ayudarte a hacerlo, así que lo único que requiere es paciencia e ir probando. A veces hay piezas que quieres que encajen donde tu crees y te empeñas y haces lo imposible por que el lugar que eliges sea su sitio, hasta que llega una pieza nueva y te das cuenta de que ese puesto encaja más con la nueva y vuelta a probar. A veces tienes la vista desencajada y solo con perspectiva consigues perfilar donde iban unas piezas que parecían sobrar y no encajar en ningún lado y de repente ves su sitio exacto y dan significado y forma a todo lo de alrededor. Tantas piezas… tantas por colocar aún, tantas nuevas por recopilar, tantas que habrá que mover y darles un nuevo destino y entre tantas piezas la tuya, que no quiere quedarse quieta donde le corresponde y no conforme con eso, se empeña en empujar a otras que ya estaban bien colocadas montando un caos y un torbellino que complica todo. ¿O será que lo facilita mostrándome que el puzzle cambia continuamente de forma y la imagen nunca es igual? ¿O será que la que cambia vertiginosamente soy yo y no comprendo esa imagen tan estática? ¿O será….

martes, 25 de noviembre de 2014

Un ying yang amarillo y azul



Yo lo que quiero es vivir completamente, con todas mis partes. Nada de eso que dice la gente de recordar solo lo bueno o vivir solo situaciones agradables, como poder comparar? O como poder mejorar? De esa forma viviría una vida parcial y fragmentada, y yo la quiero entera, con mis horas y mis deshoras, con mis miedos y mis corajes, con mis amores y desamores y así todas las dualidades posibles… Es todo el conjunto y no solo lo que yo seleccionaría de él. Y para conocerme me voy mirando en el espejo de los demás y siempre me gustó lo que reflejaba el tuyo de mí, al igual que otros pocos que me han rodeado, como me decía el Otro, yo siempre he tenido mi público. Pero tampoco puedo olvidarme de los espejos menos brillantes o que me envían una imagen menos pulida, esa también soy yo. Y no es que yo cambie lo que soy con cada cual que me encuentro, es que cada cual que me encuentro proyecta sobre mí aquello que quiere potenciar o que elige ver y a mi solo me queda juntar cada fragmento y armar el puzzle…

domingo, 23 de noviembre de 2014

Lo que siempre he sabido



No hay titubeo alguno en reconocer lo que siempre he sabido e intuido, claro está que la respuesta y lo que sé me lo guardo celosamente solo para mí porque es a la única que le interesa saberlo y a la única a la que le sirve y entiende la respuesta. Es a mi a quién me toca integrarlo como parte de mí, sabiendo que en esas multitudes que me desgobiernan hay una que se mira a través de ti, que siente las cosas a través tuyo y que vive de poesía, casualidades y tantas cosas que aprendí. Pero sabiendo que hay muchas más, que todas juntas conformar la totalidad y que no puedo olvidarme de ninguna de ellas o siempre viviría parcialmente. Y no es así como quiero vivir…

viernes, 21 de noviembre de 2014

De preguntas y respuestas



Mucho me temo que el jodido cocodrilo no va a transigir porque sabe que por más que haga oídos sordos a tu recuerdo e intente apartarlo y hacer como que no está, él sabe que tiene que estar ahí por algo y seguramente  yo también pese a que no quiero escucharle ni entender lo que dice. En mi recorrido por tu desierto del oeste, Alguien me preguntó, si me gustaría que una de esas casualidades te colocara frente a mí, una pregunta fácil que me hizo mirar y rebuscar dentro porque realmente no la sabía contestar. La verdad es que no había ido allí a eso, tenía un buen puñado de motivos para decidirme por el sí, pero aún  tenía un montón más  que me decían que no, que no quería encontrarte, así que se lo dejé al destino pero susurrandole que mejor no. Si esa misma pregunta me la hicieran ahora, la respuesta sería rotunda, sin titubeo alguno…

jueves, 20 de noviembre de 2014

Tragar y digerir



El jodido cocodrilo que tan bien me trata a veces dejándome vivir a mi propio ritmo y a mi aire en una dimensión de tiempo diferente al resto, pero tan puñeteras se vuelve otras trayéndome personas y lugares ya enterrados en el pasado a este ahora dulce (sin rutinas) que ya me iba tocando vivir, de vuelta en mi norte, en casa y con el calorcito de los que quiero. Haría un trato con él, que se tragara y digiriese de una vez el pasado y me dejara vivir solo el ahora más absoluto, vacía de recuerdos, de instante en instante, de sorpresa en sorpresa, en modo boba feliz pero mucho me temo que…

domingo, 16 de noviembre de 2014

El polvo del olvido



Ventana que es el último vestigio de lo que antes era un vasto espacio para poder jugar, siempre era una sorpresa descubrir por cual de tantas ventanas que manteníamos abiertas íbamos a reanudar el juego. Ahora que eres solo un compañero de juegos imaginado que no imaginario,  se ha perdido casi toda la magia, no es lo mismo volar sola por Nunca Jamás pese al mapa marcado con la cueva del tesoro, así que ese tiempo no empleado en juegos enriquecedores lo he dedicado a escribirme/te la indiscutible obra de la literatura universal (aquí iban muchas risas, creo recordar) que ha quedado convertida en un minucioso relato de las sensaciones y vivencias en mi recorrido por tu desierto del oeste. Obra que según tuvo su punto final quedó archivada cogiendo el polvo del olvido, ese mismo polvo que tu recuerdo se niega a almacenar. Está claro que nunca entendimos de tiempos y esta vez el jodido cocodrilo juega en mi contra….

sábado, 15 de noviembre de 2014

Persistencias



¿Y qué más da? Esa es mi frase de cabecera desde que me la sopla todo. Desde que he aprendido a apaciguar mi vehemencia (antes llamado encabronamiento contra el mundo) y vivir las circunstancias de una manera de lo más pausada, aunque siga sin peinarme, si, como me dijiste alguna vez, la esencia del bollycao sigue intacta, interiormente sigo igual o incluso mejor, pero lo de fuera cada día me preocupa menos. Así que ¿Qué más da que sigas ocupando impertinentemente parte de mi memoria? Nunca has sido mal compañero, por el contrario, pese a la ilógica de todo esto, sigo aprendido de ti, por lo cual ¿qué más da que te hayas instalado de forma permanente pese al escándalo que eres capaz de montar a veces? Lo mismo me queda aún más que aprender y de ahí tu persistencia a no querer pasar a formar parte de un pasado conciliador. Y de ahí también mi persistencia en seguir asomándome a la única ventana que mantienes abierta, ventana que tiene espectaculares blancos y negros que nunca podré comentar, ventana a la que yo misma me obligo a no mirar y siempre acabo mirando, ventana que…..

martes, 11 de noviembre de 2014

Presente continuo



Desapego hacia cualquier persona, situación o cosa, que he creído tener o vivir, haya sido mejor o peor. Y pocos mejor que yo con tanto cambio de ciudad y de condición pueden saber lo que es el desapego, al principio me resistía a ello, debido a ese gran síndrome de Diógenes y a querer almacenar y conservar todo, personas, lugares, sentimientos... con el desgaste importante que ello me producía. Ahora ya no, ahora dejo irse a todos, agradeciéndoles el ratito compartido conmigo y lo que han aportado a lo que soy ahora, simplemente tenían ese servicio, no necesito quedarme con todos y todo, no puedo ocupar tanto espacio porque sino no habría sitio para lo nuevo y a mi siempre me han gustado los cambios y las sorpresas.  Pero no pasa nada  algún día conseguiré devolver al pretérito perfecto a quién se ha empeñado en ocupar un presente continuo pese a que nunca podría haber sido un futuro condicional. ¿Y qué más da?...

lunes, 10 de noviembre de 2014

A veces para olvidar...



Las jodidas casualidades que han vuelto a ser compañeras de camino, o causalidades que diría el otro, a saber, pero hoy no pienso meteme en espesuras, ni densidades, que sean lo que quieran ser. . Con lo cual he cogido a las casualidades/causalidades y todo lo que acompañan junto conmigo misma y me he ido al mar, a ese mar en constante movimiento como corresponde a las bárbaras tierras del  norte, y concentrada en el ir y venir de las olas, mecida en su sonido, he dejado allí sumergidos un puñadito de recuerdos para ver si iban ablandándose y despegándose poco a poco. Aunque a veces para olvidar lo mejor sea recordar, esta vez no he hecho ejercicio de traslación enviando mares a lugares remotos, ni he evocado paisajes tan familiares, simplemente he soltado, desapegándome…