Resulta que esta nueva afición que tengo de ir a andar cada
día, me está trayendo unas conversaciones de lo más interesantes, el otro día
tocaba “el hombre de mi vida”, que si existe, que si no, hasta que una colega
dijo, claro que existe, pero cada etapa tiene el suyo, no hay hombre de mi
vida, hay hombres de mi vida y realmente me apunto a la idea.
Y pegando un repasito a los hombres de mi vida, que tampoco
son tantos claro, tengo de todo, desde dos capullos integrales, que me han puteado
y mucho, aunque uno de ellos me regalara lo mejor que tengo y de lo que más
orgullosa me siento, hasta un amigo-hermano-cómplice con quién saltaban chispas
cuando estábamos cerca y de vez en cuando encendíamos los fuegos artificiales, hasta
una realidad paralela que nunca jamás existió y si me lo pienso lo mismo ha
sido el hombre de mi vida más importante aunque suene a locura, (a ver que me
lo piense, pues……), como diría mi tío Mario, “que alguien te haga sentir cosas
sin ponerte un dedo encima es admirable” pero me conoció con la autoestima por
el subsuelo y encefalograma plano e hizo en poco tiempo que subiera a las
nubes, recupero mi capacidad de sorpresa, de sueños, de aprender, de ser
curiosa, de crecer interiormente, de sacudirme la apatía, ahí es nada….. hasta
una despareja que me aportó tranquilidad en un momento que iba desbocada por
completo. Y seguramente algún espontáneo más que se me esté olvidando ya que
como me decía el otro, yo siempre he tenido mi público, y lo mismo alguno de
estos hombres se hayan entremezclado en el camino los unos con los otros, pero será que ninguno me ha llenado siempre
por completo, o me aportaban el lado emocional, o el mental, o el físico, pero
nunca los 3 a
la vez. Ya se sabe me apunto a lo de “soy amplia, contengo multitudes” y
necesito alguien que ni existe, que sepa cuando necesito mi espacio de
libertad, o alimentar mi lado sensible, o sacar a la fierecilla, o que me
sorprendan o que pueda mantenerme ágil mentalmente hablando y además poder
admirarle y que no intente cambiarme, si, paro, que sé que pido mucho, por eso
estoy feliz sin nadie, disfrutando de mis colegas y dejando que la vida me
sorprenda. Además creo que los años te va quitando transparencia y llega una
edad que vamos todos un poquito recelosos y ahora los tíos que voy conociendo
la mayoría van todos a lo que van sin tonterías, pura prosaicidad, sin
imaginación, sin currárselo un poquito al menos, pero aún he encontrado alguno
que otro que se sale de lo habitual y aquí viene el espíritu de la contradicción,
porque cuanto más rápidos mentalmente, más difícil es el reto y más me engancho, pero cuando veo
que lo he conseguido, pierdo el interés….. o será que he jugado con el mejor y
a partir de ahí las comparaciones son odiosas, no consigo nadie a su altura.
Lo que nunca podré decir es que no he vivido, si, ha
habido momentos muy jodidos, pero a cambio he tenido momento sublimes, lo uno
por lo otro. Casualmente el otro día hablé con un colega que hacía dos años o más
no coincidíamos, y me reí, se me había olvidado, desde que me conoce siempre me
dice que tengo muchos pájaros en la cabeza y su mote cariñoso hacía mí es “calamidad”,
jajaja, yo a cambio le llamo señor gris. Total que 3 horas de teléfono, el en
media ya había acabado de contarme novedades, su vida seguía igual salvo
pinceladas, yo en las dos y media restantes no acabe ni de contarle lo más
importante así por encima…. Creo que me quedo con mis montañas rusas, mis
surrealismos y mis disparates, con sentirme viva pese a todo que con su vida
medianamente estable, confortable y sin sobresaltos. Como diría a alguien que
me he tropezado hace poco, a algunos les pediría yo el certificado de
existencia porque parece que estén muertos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario