jueves, 27 de septiembre de 2012

Carta al huracán del oeste

Después de mucho tiempo sumida en una gama de grises infinita y haber perdido las casualidades, la capacidad de asombro y haber inundado mi vida de una prosaicidad que me ahogaba, un día,sin pretenderlo, reaparece la casualidad de mano de un tropiezo de bruces con un tranvía en Lisboa. El golpe y el susto posteriores fueron de dimensiones descomunales, pero una vez recuperado el aliento, vinieron de golpe demasiadas cosas, la jodida feria y los fuegos artificiales esperando por mi, el coger una parcela por los pelos y pintarla de colores, y tantas y tantas lecciones. Pero sobre todo, lo que me trajo fue el acordarme de donde iba hace tiempo y lo que quería y evidentemente estaba en un camino, muy, muy equivocado. Tras una temporada de introspecciones varias, de intentar recuperar del todo la memoria que el mal tiempo y putadas varias se habían dedicado a enterrar, abrí de nuevo los ojos a las casualidades, que seguramente no es que hubieran desaparecido, simplemente no quería verlas, igual que otras tantas cosas. Y recuperé a la norteña deslenguada, maleducada e irreverente, que nunca se peina y que cree, si cree y a partir de ahí era dejarse llevar. Y claro, ya se le esta abriendo el camino casi solo hacía ese Norte que tanto anhela, hacia esa casita pequeña con una cafetera grande que era su destino antes de desviarse deslumbrada por luz de gas, y evidentemente el gris es menos gris, la prosaicidad deja colarse por las rendijas a la poesía y la feria es menos jodida y más feria. Agradezco al huracán del oeste, que seguramente no leerá esto, pero que cada vez que ha entrado en mi vida, la ha vapuleado, sacudido con fuerza y dado la vuelta por completo y hace que gire el rumbo sin despeinarme, rompa con todo lo que me ata y cambie de mundo, de ciudad, de gente.. Aún no he encontrado otro viento tan fuerte y que sepa jugar tan bien, pero ahora ya no me faltan vientos y airecilllos varios que aunque no me dejan sin dormir, alimentan mi capacidad de soñar. ………” Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte”………

domingo, 23 de septiembre de 2012

Noches a todo color

En la cuerda floja de las realidades e irrealidades, pasando noches en blanco, aunque realmente han sido de diversos colores hasta ver amanecer, organizando recuerdos, desechando trastos varios que pesan demasiado en la mochila, colocando y descolocando gente de pedestales varios y dándome cuenta que el equilibrio esta en mantenerse entre el 7 y el 8 como en la rayuela, en no dejar que ninguna de las dos quite espacio en la otra, saber alimentarse de las dos, y tomarlas con dos hielos, y sacar lecciones de cada espacio y dejar que entre la luz por los resquicios para tapar grietas y poco a poco encontrar el sentido a la jodida feria, que para alguien que no ha aprendido a ser moderada en sus afectos y en sus posturas, es muy jodida a veces, pero para compensar, también muy feria otras.

martes, 11 de septiembre de 2012

Amarillo

Preparándome mentalmente para descubrir a Albert Espinosa y su mundo amarillo, ……… "Amarillo es la palabra que define a esa gente que cambia tu vida (mucho o poco) y que quizá vuelvas o no vuelvas a ver"……… Y yo pensando que vivía la vida en rojo y resulta que va a ser amarilla, muy amarilla. Y no he podido dejar de recordar a mi último amarillo, un señor de casi 90 años con el que coincidí durante un trayecto en metro, fue poco tiempo, y ahí me dí cuenta de lo relativo que es el tiempo, ya que convirtió una pocas paradas, en todo un universo, donde me absorbió de tal forma que se me olvidó donde estaba, el resto del mundo y en ese momento solo existía ese hombre de perenne sonrisa que me atrapo desde el primer instante hasta la despedida, que fue tan original como el resto de la conversación, “adiós, hasta que volvamos a encontrarnos”, no supe reaccionar, y salir corriendo tras él, lo que si sé que en ese breve espacio me aporto más que personas que han ocupado parte de mi vida durante años sin sentirlos y me lleno de tal forma, que aún cada día me acuerdo de él. Tengo la suerte de tener un puñadito de amarillos en mi vida, y si lo pienso bien, son ellos los que dan sentido al resto.

martes, 7 de agosto de 2012

Esperando la lluvia

Me muevo con la marea, dejándome mecer por las olas de ese mar salvaje, que me lleva y me trae, me trae y me lleva, me hunde a veces, pero siempre me vuelve a sacar a flote con más fuerza, con más ganas, sin perder de vista ese faro al norte, que me guía, que me enseña el camino, acompañada siempre de restos del naufragio, que atesoro ávidamente, y aparecen de nuevo las casualidades, me junto con más gente que anda a la deriva, añadiendo penas, alegrías y buenos momentos, aprendiendo a seguir contracorriente y contra buenas costumbres, añadiendo malos hábitos y conversaciones imposibles, y soñando, siempre soñando y esperando la lluvia.

domingo, 13 de mayo de 2012

Recuperando...

...Mi tiempo y mis mañanas de domingo, esta vez solo mías y para mí, sin compartirlas, sin explicarlas, solo sentirlas, disfrutarlas y guardarlas para días de tormenta. Es necesario que esta vez salga sola del laberinto, sin ni siquiera el hilo conductor que el tiempo ha convertido en un dudoso espejismo. Tuve un buen aprendizaje y mejor maestro y compañero, así que esta vez será más fácil, ya que en cada recodo me encuentro con pistas, marcas y pedacitos de mí que voy atesorando y que me indican que voy por buen camino hacia esa salida que tanto tiempo lleva esperándome y que sigue mirando al norte, pese a dispersiones, senderos equivocadas y lugares y personas totalmente ajenos que me han ido distrayendo de quién realmente soy y a donde pertenezco. "Acostumbrado a escapar de la realidad, perdí el sentido del camino y envejecí cien años más de tanto andar perdido."

miércoles, 9 de mayo de 2012

Tercer movimiento

Parar un momento y dejarme acunar por las olas, jugar al escondite con la realidad, y sacar la lengua a quién te has convertido, triste monigote sin sentido, y poquito a poco recuperar el control. “Tiempo, devuélveme el momento. Quiero pasar las horas nadando mar adentro, y revolcarme por el suelo para empezar todo de cero.”

lunes, 7 de mayo de 2012

Abriendo timidamente la ventana

Asumí que las casualidades habían decidido un día desaparecer, cuando de sopetón me estampo de frente con una de ellas y ya no me queda otra que hacerles frente y no mirar para otro lado y el golpe es tan fuerte que me saca de mi letargo, y me hace darme cuenta de que no es que hubiesen desparecido, simplemente que había optado por ignorarlas…abro los ojos y me hago cargo de que la prosaicidad, poquito a poco y en silencio ha ido ocupando cada rincón, cada espacio, ahogando cualquier irrealidad, cualquier sueño, cualquier proyecto…abro tímidamente la ventana, solo un resquicio, ya que el miedo también se ha colado no sé cuando sin ser invitado, y dejo pasar la lluvia y me mojo y recupero algunas de las sensaciones enterradas hace tiempo y guiño un ojo a las nubes, si, sé que aún queda mucho por limpiar, sanar y recuperar, pero vuelvo a vislumbrar mi isla escondida aunque me toque seguir remando contracorriente, hacia un mar de verdad con mucha lluvia, allí detrás de la niebla.

domingo, 6 de mayo de 2012

Desqui...qué??

Desquiciada, desquiciando, seguramente desquiciadora, y que más dá?? Ahora que he recuperado mi equipaje perdido retomo viaja hacia….Sin destino. Sin destino, sin pretensiones, sin propósitos, sin compañía, así es más sencillo, ya está bien de querer escalar tantas cumbres escarpadas y dejarme el aliento en ello. Total, haga lo que haga mi destino siempre marcará al Norte por más que a veces me salga del camino, porque nadie va a ser capaz de hacerme renunciar a mis sueños. “Sueña que sueña la estrella siempre en estado de espera”