Tropiezo de boca con esta reflexión: “Uno puede ver la vida sembrada de dificultades
que evitar, o como un vasto terreno
de juego que ofrece en cada rincón una experiencia enriquecedora que llevarse.”
Todo este largo tiempo he estado pasando de desenquistarme de la primera visión
para adentrarme en el juego y su vasto
tablero y ahora, que pese a lo duro de la metamorfosis, he conseguido que cada situación o cada rincón
sea una experiencia enriquecedora, a veces, voy considerando tan natural el
recuperar a mi compañero de juegos, aún sin citas precisas, aunque tenga que
cerrar los ojos para ello (no podía resistirme al guiño para el tío Julio) y
sumergirme en realidades paralelas inexistentes, que ya ni me asombro cuando me
veo sonriendo ante tus mordaces comentarios y mandándote donde te mereces. Y es que eras bueno, muy bueno en
el juego y aún no he encontrado quién te dé la réplica, a ratos voy practicando
aquí y allí pero cuando has aprendido con el mejor (espero que puedas alcanzar
a tu ego en la subida) no sirven sucedáneos. Tantos libros por comentar, tantas
canciones, frases, fotos, rincones, casualidades, personajes y personajillos, mensaje encriptados…. No
pierdo las ganas (traducido, ardo de ganas) de tropezarme con otro buen jugador que sepa darme la réplica
y ponerme en mi sito cuando me desvío de la jugada, pero mientras tanto…. Mientras
tanto sigo invitando y dejo pagadas un par de cervezas en cierto bar que amenaza derribo por si en
algún momento podemos retomar la partida, o empezar una nueva, pero ahora ya
sabes, mas viejos, más sabios, más primos, lo de crecer….(El primo Joaquín que
tenía envidia de los guiños) pues lo de crecer tendría que comprobarlo porque
si soy honesta no sé si prefiero quedarme con el tesoro acumulado y sentirme más
que agradecida mientras encuentro otro jugador de la talla o exponerme a que le
de la luz bajo un nuevo prisma y darme cuenta que mi imaginación lo ha
agrandado y simplemente brillaba y parecía tener valor por las circunstancias
del momento, algo que no sé si tendría valor para comprobar. Y por supuesto
todo esto en el rincón de las realidades paralelas, que es donde se juegan las partidas oníricas, en la otra
realidad, la de las montañas del norte donde la lluvía es de verdad, prefiero seguir jugando a ser espíritu libre...
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