domingo, 22 de noviembre de 2015

Direcciones prohibidas



Reconstruyendo mi nueva vida con retazos felices de pasado, un pasado remoto donde tú no existías pero ahora persistes en estar, volviendo a revivir sensaciones antiguas que traigo al presente donde te autoinvitas como nota discordante, afortunadamente recupero paisajes, sonidos, situaciones, gente, y vuelves a colarte a curiosear en una vida que me pertenece sólo a mi e intento mantener la cordura en tal insensatez y te aparto de un soplo, ya está bien, y cuando creo que esta vez ya lo he conseguido, que al fin has vuelto a estarte quietecito en la posición que te corresponde y me siento al fin como pez en el agua en mi norte y no como flor de plástico en un escaparate en tierra ajena (Sigo con los guiños a autores que merecen la pena leer o sentir  o..) vuelve un sonido del oeste en forma irónica y decido volverme sorda, pero nunca conseguiré ser muda, así que en una demostración de la poca lucidez que me queda ya con este asunto, le lanzo al viento un “Veo que siguen gustándote las direcciones prohibidas!!!!” entre amenazante y desesperado, y me quedo tranquila, un segundo, dos segundos, hasta que evidentemente llega la contestación burlona “A mi no me atribuyas tus locuras ¿no será a ti a quién le gustan?” Empiezo a contar hasta diez a ver si llego a tres…


No hay comentarios:

Publicar un comentario