sábado, 28 de septiembre de 2013

Declaración de intenciones



Declaración de intenciones: No van a poder conmigo pese a que algunos lo anden intentando con todas sus ganas y hasta lo celebrarían, no he llegado hasta aquí con lo jodido que ha sido para dejar de pelear ahora, me temo que tendrán que esperar para verme hundida.

Me la sopla que de repente todo se haya puesto en contra y haya pasado de vivir feliz en un espejismo a caer de boca en la sucia realidad. No van a poder.

Me la sopla la conjura de los necios y el par de indeseables de siempre, que mal día me los cruce, esos que siempre creo que ya me he librado de ellos para siempre-jamás-amén, pero como las cucarachas reaparecen una y otra y otra y otra vez exigiendo un peaje excesivo. En cambio todos los que se han ido que hubiera querido conservar a mi lado no vuelvo a saber de ellos ni encuentro sustitutivo para lo que me aportaban. Pero no van a poder.

Me la sopla que se me haya caído un trabajo, que con la que está cayendo es casi como perder petróleo, y que en el que tengo por tener una tecnología tan en precario no pueda abarcar todo lo que debiera y además de no poder avanzar esa falta de modernidad haga que llene la carpeta de trabajo que tienen otros y a mi no me deja sitio para poder coger para mi y tenga que suplirlo luego con horas y más horas que robo al sueño o a lo que haga falta, porque claro cuando se cobra por trabajo realizado es una verdadera put….¿puñetería? Pero no van a poder.

Me la sopla que después de llevar todo un año de papeleos y más papeleos de ir a molestar una y otra vez cuando ya parecía que tenía casi solucionado el tema que más me preocupa ahora mismo de repente de la noche a la mañana, se venga todo abajo y no haya solución posible ¿no la hay? Veremos, que no la vea no quier decir que no la haya, lo mismo que el salir de aquí como alma que lleva el diablo que es un enigma sin resolver que me trae loca. Pero no van a poder.

Me la sopla que la vida tan puta que he llevado me haya dejado de regalo un montón de traumas junto con un puñado de cicatrices, que siempre creo que las he enterrado bajo siete candados y a veces salen a pasear para demostrarme que ahí siguen, y si, escuecen y mucho, y de repente convierten la escalada en empinada y resbaladiza con alto riesgo de caer rodando cuesta abajo y sin frenos al fondo del abismo. Pero no van a poder.

Me la sopla el acostarme cada noche con la sensación de que si me pasase algo le importaría una mierda a nadie, que nunca hay nadie cuando lo necesito aunque tampoco voy aireando por ahí mis miserias cuando estoy abajo del pozo con lo cual será difícil que nadie se de por enterado, pero suficiente con que le importe a una sola persona, o sea a mi, que con lo que no van a poder es con mi autoestima, que ya una sola vez lograron bajármela al subsuelo y bastante me ha costado enseñarle a volar como para olvidarme ahora de todo lo que valgo, así que no, no van a poder!!!!


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