Intentando recomponer los restos del estropicio mientras me empeño inútilmente en comprender algo, creo que cuanto más tiempo pasa más me pierdo con la
vida y con la gente, sobre todo ratos como este en que me siento tan desubicada,
tan impotente, tan desorientada, tan…. Y no entiendo como un fin de semana que
se presentaba especial pese a cierto viaje que me trastocaba, se ha convertido
de repente y sin entender aún el por qué, en una jodida pesadilla donde por más
que intento buscar una explicación por surrealista que sea no encuentro nada.
Solo lo de siempre, gente que entra y sale de mi vida como elefante en cacharrería
y no consigo nunca recuperarme de los estragos que causa una cuando ya tengo la
siguiente preparada.
Si, podría considerarme imbécil por volver a confiar, por volverme
a creer que iba a ser fácil, por pensar que alguien iba a entenderme, bufff,
tantas cosas, y si, asumo que ha habido veces que me he ganado yo la
indiferencia con mi “agradable” forma de ser, pero ha llegado una etapa de mi
vida que solo aspiro a un poco de tranquilidad, queriendo olvidar el caballo
de batalla que he sido siempre, o ese borderío de “antes que me hagas tu daño
pongo yo la barrera”, pero parece ser que no hay forma.
Tengo, bueno o tenía, ya ni sé, un colega que me decía que
siempre vivía al filo del abismo, y realmente desde fuera pueda parecer hasta
interesante, pero llega un momento que agota, psicológicamente sobre todo y
mucho, así que ya me pido un poquito de esa dulce rutina que me endosaba alguno
y que yo rehuí como si quemara, ahora me pediría cuarto y mitad.
Pero eso, que a estas alturas de la película cada vez llevo
con más estilo las desapariciones, no dejan de joderme evidentemente tampoco es
que me haya vuelto insensible, pero tardo menos tiempo en recomponerme, cuatro
lagrimitas, cuatro eres tonta por creerte que iba a ser diferente y creerte las
palabras esas de cuando haya un problema lo hablaré, mereces la pena, eres muy
buena persona, etc, etc, que se quedan en eso, en meras palabras, como siempre
los hechos difieren bastante de las buenas intenciones y cuatro no entiendo
nada, y hala lista para seguir luchando por mis sueños sola, bueno sola no, que
por suerte tengo a esa fiera que si me entiende, que si me apoya, que si está
pendiente de mi y de mis estados de ánimo al que siempre embarco en historias
que no hay por donde coger y que él también padece ya que ha crecido sintiendo
como normal estas idas y venidas de gente, ese ahora le puedo importar a
alguien, ah no que este también pasa de todo.
Naaa, que no pasa nada, que es solo un momentito de bajada,
como diría mi primo, esto para el martes con la fiera de vuelta se pasa, un
desayuno juntos, un par de canciones a dúo, un que pesada eres de ida, un y tu
que capullo de vuelta, un abrazo para reconciliarme un poquitito con el mundo y darme cuenta que tan mal no lo hago si he sido capaz de educar a semejante pedazo de persona y listos para seguir remando conjuntamente por ese norte
que tanto anhelamos los dos y el resto es historia, los dos nos sobramos y nos
bastamos y yo no necesito más, creo que lo de asceta y ermitaña me está
empezando a sonar hasta a música, iba a escribir celestial, pero como que la música
que mejor me suena a mí menos de celestial tiene de todo...

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