Torbellino de situaciones inconexas van sucediéndose en
ciclo continuo sin tregua, desquiciante temporada de cúmulo de circunstancias
de todo tipo donde se mezclan tardes de hospital con cafés nocturnos
recuperadores, música celta con responsabilidades varias, trabajo a destajo con
dispersiones imprevistas, en vertiginosa espiral que no me da tiempo a asimilar
en un caso ni a disfrutar en otros y que va pasando factura, y ya paladeando y
deseando conquistar el cambio de año tan próximo y tan lejano a la vez, símbolo
y marca de mi nueva vida de mis nuevas esperanzas y proyectos. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario