Tras una temporada en plan asceta, sin querer saber mucho
del mundo e intentando digerir esas incongruencias y surrealismos que suelen
acompañarme, he pasado a todo lo contrario, a intentar poner freno a esa
incontinencia verbal que me desborda, ya que llevo unos días que mi teléfono echa
humo de las horas que mete, mensajes, correos…Y en ese ir y venir de gente, se
cruzan personas de mi presente y mi pasado, me encuentro con gente que llenó mi
adolescencia y desencuentros con personas que llenaron mi… mi… (iba a decir
madurez, pero claro para alguien que se niega a crecer suena muy feo).
Y empiezo a intuir la salida del laberinto, y tras mucho, muchísimo
tiempo, hago planes a medio plazo, y tengo la suerte de tener un consentidor
capaz de seguirme en mis peores desarreglos mentales y verlos como lo más
normal del mundo, es más, va añadiendo otros nuevos, y así me veo planeando
viajes a mi norte, a asignaturas pendientes entre la niebla, a lugares con
tranvías, a bosques perdidos, yendo a parques a hacer el ridículo con la mayor
de las ilusiones, competiciones de canto sin saber ni lo que significa afinar y
sin capacidad pulmonar para no ahogarme (bendita nicotina), e incluso me planteo aprender a bailar (solo
me planteo, que se que es imposible que llegue a conseguirlo, es lo que tiene
tener todo izquierdo, hasta dos pies!!!).
Claro, tanto tiempo viviendo en el día de la marmota, con
encefalograma plano es lo que trae, que de repente e imprevisiblemente se abre
la caja de los sueños por cumplir y desborda la de cosas que me quedan por
realizar y que ya les va tocando, y tanto sueño trae una regresión en el tiempo
y ahí me veo por casa con mis grupos imposibles atronando en la oreja ensordeciéndome
y levitando, mandando mensajes y más mensajes por el móvil cual preadolescente
en competición, riéndome sin venir a cuento y decidida a vivir de golpe todo lo
que me ha faltado estos años de estar sobreviviendo perdida buscando la salida.
Si, podemos resumirlo en que ya casi, casi, alcanzo el grado
superior de ser una boba feliz, y lo que me queda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario