miércoles, 9 de enero de 2013

Van pasando los días



Pasa el tiempo y cuando empiezas a mirar hacia atrás y a contar, de repente decides que se te olvide sumar, además los números nunca han sido mi fuerte y mi memoria tampoco, así que mejor tiro el calendario al igual que hice con el reloj, y así al igual que nunca sé en que hora vivo, decido que tampoco quiero saber de fechas y por eso he decretado que yo este año lo empiezo en marzo, que me gusta más y el sitio donde celebrarlo también.

Pero a pesar de no contar, si puedo comparar, y darme cuenta que donde antes había noches con bares llenos de humo y una inevitable botella de Jack Daniel´s, compartida la mayoría de las veces con un camarero tahúr, ahora hay noches con cafés, eso si, sin camareros que creo que se fue  las Vegas a probar suerte viendo como ganaba siempre; donde había paisajes desérticos del oeste ahora hay mares salvajes del norte, donde antes había… evidentemente hay cosas invariables y sin propósito de enmienda ya que por más que quiera (que no quiero) no pueden cambiar, mi intenso palique, mi descreimiento total, el ser una deslenguada y maleducada (de mi diccionario se borraron las palabras por favor, gracias y un puñadito más), el hacer planes y soñar despierta, el no peinarme… si, lo asumo, tengo miles y miles de defectos, pero todos míos!!

Y mientras van pasando los días, la gente va y viene, alguna vuelve, otras no pero aparece alguien nuevo, cambia el paisaje, cambian ciertas formas de ver las cosas, vas escalando ochomiles, sigues riéndote cada vez que puedes (e incluso cuando no puedes), sigues con listas interminables de libros por leer, sitios por conocer, sigues rodeada de casualidades y surrealismos varios, pero sobre todo poco a poco voy recuperando la memoria y puedo darme cuenta de que pese a este mínimo intervalo de parón necesario, me he movido y mucho, he vivido, he soñado, he aprendido y lo más importante, exceptuando un par de capullos integrales, me he visto siempre rodeada de gente, que aunque sea por un instante o por toda la vida, merecerá la pena haberla conocido e incluso reconocido.




No hay comentarios:

Publicar un comentario